Aqui va mi propia versión de "lo que recuerdo de ese día". Nunca la he escrito, y el décimo aniversario me parece un momento adecuado para hacerlo.
Como la mayoría de ustedes ya saben, yo vivía en Austin el 11 de Septiembre del 2001. Compartía un departamento con Claudia, que en ese momento estaba viajando por África, así que esa mañana estaba sola. Como todas las mañanas me levanté y prendí la tele en CNN para tener las noticias mientras me alistaba para salir. Cuando vi los contenidos duré un buen rato muy confundida porque no entendía de qué clase de ficción estaban hablando y por qué duraba tanto... hasta que entendí que eran escenas en vivo y entré en estado de shock, como todo mundo. Como todo mundo, me tocó ver la escena del segundo avión chocando contra la segunda torre en vivo. Le hablé al que en ese momento era mi novio (que vivía en otro estado de EEUU), y ambos procesamos un poco el shock mientras vimos cómo se colapsaban las torres.
Después de un par de horas de estar pegada a la televisión, decidí que era mejor salir de la casa y ver a la gente en la universidad. En la entrada del edificio me encontré a un compañero del posgrado que lo único que dijo fue "why?". Lo que se me ocurrió responder fue que no se puede racionalizar un ataque bárbaro a la gente inocente, no hay manera de justificarlo, nunca, bajo ninguna circunstancia. En el departamento me sorprendió ver que a pesar de que el clima era muy sombrío, la gente siguió trabajando y no hablaba gra cosa sobre el asunto. Esa noche me logré dormir escuchando llamadas de la gente a la estación universitaria de Austin.
No me sentí atacada sólo porque viviera en el país afectado en ese momento, ni por que las víctimas pertenecieran a docenas de nacionalidades, religiones, y orígenes étnicos, sino porque cualquier ataque de esa naturaleza, en el lugar que sea, es un ataque a todos los valores en los que creo. La barbarie va en contra de la civilización, de la sociedad funcional de cualquier tipo. Si hay gente que cree que "atacaron a los gringos", es que no entendieron nada. La respuesta tibia o timorata de el presidente de mi país en ese momento, me avergüenza hasta el día de hoy. Un ataque como ese NUNCA debe dar pié a mezquindades, sin excepciones.
Mi madre tenía un boleto de avión para visitarme un par de semanas después. Me es difícil explicarles lo que significó para mí el oir su voz y decirme "acabo de hablar con la aerolinea, me dicen que probablemente sí voy a poder volar". No hubo ningún resquicio de duda sobre el hecho de que quería ir a estar conmigo, y que su prioridad era asegurarse de que podía hacerlo lo más pronto posible. Hubo gente que me recomendó empacar mis cosas y cruzar la frontera por tierra. De nuevo, no entendieron.
Y sí, el mundo cambió, los Estados Unidos cambiaron, desafortunadamente, ninguno para bien. En ese sentido, los terroristas ganaron. Nos hicieron más desconfiados, más excluyentes, más paranóicos, y más dispuestos a ceder derechos en nombre de una seguridad que no tenemos. No tengo ni idea de si esas tendencias se van a revertir en algún momento, por ahora no parece que sea el caso.
Hoy Niv y yo fuimos a un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional. Decidimos ir porque el programa contenía dos piezas de Shostakovich. La pieza extra fue de un compositor Mexicano que yo no conocía, llamado Gutiérrez Heras. Después de comprar los boletos, nos quedó claro que en buena medida el programa fue armado con éste aniversario en mente. Las tres piezas son melancólicas, de hecho son casi trágicas. Dos de ellas aluden directamente a la muerte, en particular la sinfonía número 14 de Shostakovich, que es más bien una colección de poemas musicalizados, todos ellos hablan sobre la muerte. Los poemas son de García Lorca, Apollinaire, Küchelbecker, y Rilke... cantados en ruso (subtitulados, afortunadamente). Todos y cada uno son para salir al balcón más cercano y aventarse al vacío por la deseperanza. El concierto fue muy bueno, con excelentes solistas y una decorosa orquesta. El pianista (ruso) fue llamado para un encore, y antes de sentarse dijo en español básico, que dedicaba la pieza a las víctimas de los ataques de hace diez años. Me es difícil describir lo intenso del momento, lo emotivo que fue escuchar esa pieza de Bach. Yo y los que estaban alrededor de mí, soltamos lágrimas irremediablemente.
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11.9.11
17.11.10
Sabiduría popular
Hay muchos aspectos de la sabiduría popular que están llenos de razón y que nos salen caros cuando los ignoramos. Es bien sabido que las amistades y los negocios no se deben de mezclar, sin embargo, yo le propuse a una amiga un intercambio en el que todos salíamos beneficiados y el asunto me explotó en la cara.
No se si sepan, pero en Alemania es común que los departamentos no tengan cocina. Al mudarse en general hay dos opciones, o tomas la cocina del que se va (comprándosela directamente, al margen del dueño del departamento) o la instalas tu al mudarte. Nosotros tuvimos que instalar la nuestra. Fue una de las experiencias más intensas y diría que hasta traumáticas de mi vida, un trabajal bárbaro. Por otro lado, nuestro departamento tiene una ubicación excelente en Munich y se renta a un precio muy razonable. Esto implica que es un departamento muy peleado en el mercado, y muy difícil de conseguir por la libre. Munich es un lugar rudo para rentar, la mayoría de la gente se tarda un mes o más en encontrar donde vivir, es mucho trabajo buscar.
En vista de lo anterior, cuando supe que mi amiga se mudaba a la ciudad con su flamante marido, se me ocurrió que era una gran idea que se quedaran con el departamento. Ellos se ahorraban la búsqueda, y nosotros no teníamos que desmontar la cocina. Todos ganábamos. El marido vino a ver el depa, en ese momento le platicamos los detalles de todo. Decidieron aceptar la oferta y se les otorgó el departamento de manera preferencial, a pesar de que muchas otras personas lo vieron. Ya con el contrato firmado, mi amiga me preguntó que cuánto costaba la cocina, cosa que se me hizo rara porque yo juraba que ya lo habíamos discutido (¿y quién acepta un trato sin preguntar el precio?). Después de preguntar el precio, me pidió una lista desglosada de los componentes de la cocina. Poniendo precios que incluían instalación y transporte, la suma salía a un 30% más de lo que estábamos pidiendo, así que pensamos que el precio era razonable.
Su siguiente mesaje me decía que mejor vendiera la cocina por mi lado, que ellos no la querían. Como se imaginarán, monté en cólera y le hice saber que no me parecía su decisión, porque teníamos un trato y al romperlo, me perjudicaba seriamente (además de perjudicarse ella, claro). Nótese que no mencionó negociar el precio de la cocina. El siguiente mensaje decía de manera implícita que no confiaban en el precio que le pusimos a las cosas. Procedimos a explicar con lujo de detalle el precio original y la antigüedad de cada elemento de la cocina. Aún sin instalación ni transporte, el precio salía al doble de lo que pedíamos. Respondieron que ellos creían que podían montar una cocina más barata si compraban cosas usadas en la red. A estas alturas la cabeza me explotaba de furia, había perdido dos noches de sueño y un mes de tiempo en negociaciones. Una vez más, hicimos una lista hipotética en la que los elementos de la cocina se conseguían en la red a un precio muy barato (es decir, a menos de lo que valen sin prisas y desmontados), le añadimos un precio absurdamente bajo al transporte y la instalación, y la suma daba justo lo que estábamos pidiendo. Les dijimos que nos dijeran qué precio les parecía razonable por la estúpida cocina. Hasta ese momento, ni habían justificado sus dudas, ni habían sugerido ningun precio.
El siguiente mensaje decía que se sentían mal por como habían salido las cosas y que mejor no tomaban el departamento. Como ya habíamos perdido mucho tiempo y sabíamos que nos metian en un problema en cualquier circunstancia, les preguntamos que si tomarían la cocina por el 75% del precio que pedíamos. Respondieron con unos links a un par de electronicos de venta en la red, que bien podían ser mucho más viejos y pinches que los nuestros, y a los que había que ir a recoger e instalar. Le pusieron el precio más bajo del rango de opciones que encontraron a cada uno de los elementos, le adjudicaron cero euros a los elementos que no creían poder vender cuando se mudaran, y sumaron cero euros por transporte e instalación. La suma les dió el 50% de lo que pedíamos. Sugirieron pagarnos la mitad de eso al mudarse, y la otra mitad cuando ellos se mudaran y vendieran la cocina, dependiendo de cuánto les dieran por ella... increible.
Por supuesto, al final no se quedaron con el departamento. nosotros tenemos dos semanas para desmontar y vender la chingada cocina. Lo que más me dolió fue perder una amistad de 10 años en la que, haciendo memoria, yo fui muy generosa. Pasé muchos momentos relevantes e intensos con esta amiga, y probé con creces que soy uan persona que se preocupa por sus amigos, y que está dispuesta a dar mucho de si. No me merecía que mis intenciones fueran puestas en duda una y otra vez, y mucho menos me merecía haber salido perdiendo la oportunidad de quitarme la pinche cocina de encima sin desmontarla. Me da mucho coraje pensar que por la miopía y mezquindad de ese par, ellos mismos salieron también perdiendo mucho. Convirtieron una situación en la que todos ganan en una muy desagradable en la que todos perdimos.
Amiguitos: no hagan negocios con sus amigos, y si lo llegan a hacer, pongan todo por escrito antes de cerrar cualquier trato..
No se si sepan, pero en Alemania es común que los departamentos no tengan cocina. Al mudarse en general hay dos opciones, o tomas la cocina del que se va (comprándosela directamente, al margen del dueño del departamento) o la instalas tu al mudarte. Nosotros tuvimos que instalar la nuestra. Fue una de las experiencias más intensas y diría que hasta traumáticas de mi vida, un trabajal bárbaro. Por otro lado, nuestro departamento tiene una ubicación excelente en Munich y se renta a un precio muy razonable. Esto implica que es un departamento muy peleado en el mercado, y muy difícil de conseguir por la libre. Munich es un lugar rudo para rentar, la mayoría de la gente se tarda un mes o más en encontrar donde vivir, es mucho trabajo buscar.
En vista de lo anterior, cuando supe que mi amiga se mudaba a la ciudad con su flamante marido, se me ocurrió que era una gran idea que se quedaran con el departamento. Ellos se ahorraban la búsqueda, y nosotros no teníamos que desmontar la cocina. Todos ganábamos. El marido vino a ver el depa, en ese momento le platicamos los detalles de todo. Decidieron aceptar la oferta y se les otorgó el departamento de manera preferencial, a pesar de que muchas otras personas lo vieron. Ya con el contrato firmado, mi amiga me preguntó que cuánto costaba la cocina, cosa que se me hizo rara porque yo juraba que ya lo habíamos discutido (¿y quién acepta un trato sin preguntar el precio?). Después de preguntar el precio, me pidió una lista desglosada de los componentes de la cocina. Poniendo precios que incluían instalación y transporte, la suma salía a un 30% más de lo que estábamos pidiendo, así que pensamos que el precio era razonable.
Su siguiente mesaje me decía que mejor vendiera la cocina por mi lado, que ellos no la querían. Como se imaginarán, monté en cólera y le hice saber que no me parecía su decisión, porque teníamos un trato y al romperlo, me perjudicaba seriamente (además de perjudicarse ella, claro). Nótese que no mencionó negociar el precio de la cocina. El siguiente mensaje decía de manera implícita que no confiaban en el precio que le pusimos a las cosas. Procedimos a explicar con lujo de detalle el precio original y la antigüedad de cada elemento de la cocina. Aún sin instalación ni transporte, el precio salía al doble de lo que pedíamos. Respondieron que ellos creían que podían montar una cocina más barata si compraban cosas usadas en la red. A estas alturas la cabeza me explotaba de furia, había perdido dos noches de sueño y un mes de tiempo en negociaciones. Una vez más, hicimos una lista hipotética en la que los elementos de la cocina se conseguían en la red a un precio muy barato (es decir, a menos de lo que valen sin prisas y desmontados), le añadimos un precio absurdamente bajo al transporte y la instalación, y la suma daba justo lo que estábamos pidiendo. Les dijimos que nos dijeran qué precio les parecía razonable por la estúpida cocina. Hasta ese momento, ni habían justificado sus dudas, ni habían sugerido ningun precio.
El siguiente mensaje decía que se sentían mal por como habían salido las cosas y que mejor no tomaban el departamento. Como ya habíamos perdido mucho tiempo y sabíamos que nos metian en un problema en cualquier circunstancia, les preguntamos que si tomarían la cocina por el 75% del precio que pedíamos. Respondieron con unos links a un par de electronicos de venta en la red, que bien podían ser mucho más viejos y pinches que los nuestros, y a los que había que ir a recoger e instalar. Le pusieron el precio más bajo del rango de opciones que encontraron a cada uno de los elementos, le adjudicaron cero euros a los elementos que no creían poder vender cuando se mudaran, y sumaron cero euros por transporte e instalación. La suma les dió el 50% de lo que pedíamos. Sugirieron pagarnos la mitad de eso al mudarse, y la otra mitad cuando ellos se mudaran y vendieran la cocina, dependiendo de cuánto les dieran por ella... increible.
Por supuesto, al final no se quedaron con el departamento. nosotros tenemos dos semanas para desmontar y vender la chingada cocina. Lo que más me dolió fue perder una amistad de 10 años en la que, haciendo memoria, yo fui muy generosa. Pasé muchos momentos relevantes e intensos con esta amiga, y probé con creces que soy uan persona que se preocupa por sus amigos, y que está dispuesta a dar mucho de si. No me merecía que mis intenciones fueran puestas en duda una y otra vez, y mucho menos me merecía haber salido perdiendo la oportunidad de quitarme la pinche cocina de encima sin desmontarla. Me da mucho coraje pensar que por la miopía y mezquindad de ese par, ellos mismos salieron también perdiendo mucho. Convirtieron una situación en la que todos ganan en una muy desagradable en la que todos perdimos.
Amiguitos: no hagan negocios con sus amigos, y si lo llegan a hacer, pongan todo por escrito antes de cerrar cualquier trato..
7.2.10
Interacciones
Ayer tuve tres peculiares interacciones con personas x, lo cual es digno de mención porque aqui la gente no interactúa mucho con desconocidos.
Interacción #1:
Suena el timbre del edificio, al que nunca pelamos porque siempre son repartidores de publicidad, luego suena el timbre del departamento, cosa muuuuy inusual. Abro la puerta y veo a un hombre y una mujer muy bien vestidos. Me empiezan a hablar en alemán y yo entiendo
- Ella: bla bla bla bibeltreuer (seguidores de la biblia) bla bla bla
- Yo (en alemán): no hablo suficiente alemán
- Ella (con una amplia sonrisa): ah, ¿y cuál es su lengua materna?
- Yo: español.
Sonreí y cerré la puerta, no sin antes ver la cara de ellos de "chin, no hablamos español". Lo dije con tanta confianza porque se veía muuuy poco probable que esos güeritos hablaran cualquier lengua romance. Niv me aplaudió.
Interacción #2:
Estaba yo sentada en la estación de metro de mi casa, viendo las pantallas que tienen para cuando uno espera. Se me acerca un señor mayor con un amplia sonrisa y me dice (en alemán)
- Él: seguramente usted lee en italiano
- Yo: no
- Él: ah, se ve como italiana, ¿que idioma habla?
- Yo: español
- Él (en español): ah, ¡español de sudamérica!
- Yo: no, de México
- Él: ah, ¡Messico!
- Yo: no, México
- El (agarrando una revista de un altero que traía): seguramente le gusta leer...
- Yo: ahora no, gracias
- Él: ¿?
Estaba lloviendo y no tenía yo ganas de andar cargando una revista en italiano por la vida. Me subí al metro antes de que el entusiasta prosiguiera.
Interacción #3:
Esta fue toda en alemán. Caminaba por la calle cuando oigo que una mujer me habla desde el interior de su auto. Me dijo un poco exasperada "disculpe, ¿puede ayudarme?". Yo hice cara de "tal vez, ¿qué onda?". Me pregunta "¿tengo suficiente lugar atrás de mi para estacionarme?". ¡Quería que la estacionara!, onda viene-viene. Aclaro que su coche era chiquito y el espacio generoso. Justo cuando le decía que tenía cancha, noté que la gente del coche de atrás se estaba subiendo y ya se iban, asi que le dije que se esperara y le iba a sobrar espacio.
Me queda claro que en todas estas historias quedo yo como la neuras impaciente, pero en serio saca de onda que después de tres años en los que nadie nunca habla con uno en la calle, súbitamente todos quieren compartir su filosofía de la vida o pedir (inusual)ayuda. Y la lluvia pone de malas a cualquiera.
Interacción #1:
Suena el timbre del edificio, al que nunca pelamos porque siempre son repartidores de publicidad, luego suena el timbre del departamento, cosa muuuuy inusual. Abro la puerta y veo a un hombre y una mujer muy bien vestidos. Me empiezan a hablar en alemán y yo entiendo
- Ella: bla bla bla bibeltreuer (seguidores de la biblia) bla bla bla
- Yo (en alemán): no hablo suficiente alemán
- Ella (con una amplia sonrisa): ah, ¿y cuál es su lengua materna?
- Yo: español.
Sonreí y cerré la puerta, no sin antes ver la cara de ellos de "chin, no hablamos español". Lo dije con tanta confianza porque se veía muuuy poco probable que esos güeritos hablaran cualquier lengua romance. Niv me aplaudió.
Interacción #2:
Estaba yo sentada en la estación de metro de mi casa, viendo las pantallas que tienen para cuando uno espera. Se me acerca un señor mayor con un amplia sonrisa y me dice (en alemán)
- Él: seguramente usted lee en italiano
- Yo: no
- Él: ah, se ve como italiana, ¿que idioma habla?
- Yo: español
- Él (en español): ah, ¡español de sudamérica!
- Yo: no, de México
- Él: ah, ¡Messico!
- Yo: no, México
- El (agarrando una revista de un altero que traía): seguramente le gusta leer...
- Yo: ahora no, gracias
- Él: ¿?
Estaba lloviendo y no tenía yo ganas de andar cargando una revista en italiano por la vida. Me subí al metro antes de que el entusiasta prosiguiera.
Interacción #3:
Esta fue toda en alemán. Caminaba por la calle cuando oigo que una mujer me habla desde el interior de su auto. Me dijo un poco exasperada "disculpe, ¿puede ayudarme?". Yo hice cara de "tal vez, ¿qué onda?". Me pregunta "¿tengo suficiente lugar atrás de mi para estacionarme?". ¡Quería que la estacionara!, onda viene-viene. Aclaro que su coche era chiquito y el espacio generoso. Justo cuando le decía que tenía cancha, noté que la gente del coche de atrás se estaba subiendo y ya se iban, asi que le dije que se esperara y le iba a sobrar espacio.
Me queda claro que en todas estas historias quedo yo como la neuras impaciente, pero en serio saca de onda que después de tres años en los que nadie nunca habla con uno en la calle, súbitamente todos quieren compartir su filosofía de la vida o pedir (inusual)ayuda. Y la lluvia pone de malas a cualquiera.
20.11.09
El extraño caso de la avispa atómica
Un día hace poco me desperté muy temprano por culpa de un zumbido infernal en mi cuarto. Cuando me levanté a buscar la causa, encontré a una enorme avispa volando contra mi ventana. Con la única meta de devolverme a dormir en paz, le avente una chamarra que estaba ahi al lado y santo remedio... por 30 segundos, porque salió a zumbar de nuevo. Decidí aventarle la misma chamarra más una toalla para aumentar el peso y me devolví a dormir... por 30 segundos porque se volvió a escapar. Fui a la sala por un objeto pesado, aventé chamarra, toalla, puse encima el objeto pesado y ahora sí, a dormir a pierna suelta.
Confieso que evité lidiar con el problema durante varios días, pero eventualmente decidí ir a ver que había quedado de la avispa, y para mi sorpresa, cuando levanté la chamarra, ¡la avispa de movió!. Grité horrorizada, boté la chamarra y me fuí a trabajar. De nuevo me hice loca por unos días más, pero hoy necesitaba la chamarra así que era hora de enfrentar al monstruo. Levanté la chamarra y no apareció la avispa por ningún lado, ni su cadaver, ni nada. Peiné la chamarra y sus alrededores y nada de nada. 1) No puedo creer que una avispa pueda resistir tanto tiempo atrapada y sin comer, y menos que tenga fuerzas para escapar después del encierro. 2) ¿Y si regresa para vengarse?... sufro.
Confieso que evité lidiar con el problema durante varios días, pero eventualmente decidí ir a ver que había quedado de la avispa, y para mi sorpresa, cuando levanté la chamarra, ¡la avispa de movió!. Grité horrorizada, boté la chamarra y me fuí a trabajar. De nuevo me hice loca por unos días más, pero hoy necesitaba la chamarra así que era hora de enfrentar al monstruo. Levanté la chamarra y no apareció la avispa por ningún lado, ni su cadaver, ni nada. Peiné la chamarra y sus alrededores y nada de nada. 1) No puedo creer que una avispa pueda resistir tanto tiempo atrapada y sin comer, y menos que tenga fuerzas para escapar después del encierro. 2) ¿Y si regresa para vengarse?... sufro.
13.9.09
Recuerdos
Vengo de ver Taking Woodstock (muy simpática, la recomiendo). Hubo una escena que me recordó un momento muy feliz de mi juventud remota (no re-mota, que conste), que he decidido compartirles aca.
Cuando era una pequeña alfabetizadora en un pequeño pueblo de Tlaxcala, un raro placer que teníamos era ser invitados a comer por alguno de nuestros alumnos. Había una señora en particular que cocinaba fabulosamente y vivía en lo más alto del pueblo (el pueblo estaba en la ladera de un cerro). Después de que salimos de su casa, descubrimos que había un enorme charco de lodo fuera. Tratamos de cruzarlo con mucho cuidado pero un par de nosotros sucumbieron ante lo resbaladizo y azotaron. Otro fue a ayudarles y acabó en las mismas. Eventualmente todos (éramos 5 ó 6) sucumbimos ante el lodazal y acabamos bajando hacia el lugar donde vivíamos como viles marranitos, retozando de lo lindo. Llegamos a nuestro destino perfectamente enlodados, de pies a cabeza (cara incluida), y tuvimos que solicitar un permiso especial para bañarnos (el baño, como todo, era racionado). Recuerdo haber tenido que lavar mis jeans tres o cuatro veces para que se les quitara más o menos la tierra.
Segúramente hacía algo de frío, y segúramente fue incomodísimo quitarme todo ese lodo de encima, pero lo que yo recuerdo es una cantidad enorme de carcajadas y una diversión sin fin. Pocas veces me he sentido tan liberada y feliz de parecer un animalito del campo.
Cuando era una pequeña alfabetizadora en un pequeño pueblo de Tlaxcala, un raro placer que teníamos era ser invitados a comer por alguno de nuestros alumnos. Había una señora en particular que cocinaba fabulosamente y vivía en lo más alto del pueblo (el pueblo estaba en la ladera de un cerro). Después de que salimos de su casa, descubrimos que había un enorme charco de lodo fuera. Tratamos de cruzarlo con mucho cuidado pero un par de nosotros sucumbieron ante lo resbaladizo y azotaron. Otro fue a ayudarles y acabó en las mismas. Eventualmente todos (éramos 5 ó 6) sucumbimos ante el lodazal y acabamos bajando hacia el lugar donde vivíamos como viles marranitos, retozando de lo lindo. Llegamos a nuestro destino perfectamente enlodados, de pies a cabeza (cara incluida), y tuvimos que solicitar un permiso especial para bañarnos (el baño, como todo, era racionado). Recuerdo haber tenido que lavar mis jeans tres o cuatro veces para que se les quitara más o menos la tierra.
Segúramente hacía algo de frío, y segúramente fue incomodísimo quitarme todo ese lodo de encima, pero lo que yo recuerdo es una cantidad enorme de carcajadas y una diversión sin fin. Pocas veces me he sentido tan liberada y feliz de parecer un animalito del campo.
12.5.09
Mi montaña mágica
El plan original era pasarnos un placentero fin de semana en Berlín, en compañía de Sara y Carlo, que viajaban a dicha ciudad por primera vez. Las complicaciones comenzaron el viernes, cuando me empecé a sentir un poco mal. Pensé que era vil cansancio porque he andado en friega a últimas fechas. Decidí empastarme para volar a gusto, y hasta salimos a un bar en cuanto nos instalamos en el departamento que rentamos. A media noche, me desperté titiritando de frío. Decidí no malviajarme y no despertar a Niv, asi que eventualmente logré dormir de nuevo.
Al día siguiente ya no tenía fiebre (al menos no alta) asi que opté por salir a desayunar y comparme un termómetro para ver qué onda. La pantallita decía 37.5, asi que me sentí autorizada a tomarme otra pastilla y proseguir con mi día. Eventualmente me fui a descansar al depa mientras los demás paseaban y la fiebre sólo subió a 37.8 en la tarde/noche. Una vez más me desperté titiritando de frío alas 4:00am, y ahora el termómetro marcaba 39.0. San ibuprofeno para pasar la noche.
Ya con el mensaje claro, me quedé guardada todo el domingo, tumbada leyendo y tomando siestas. No me drogué en todo el día, hasta en la tarde cuando el termómetro marcó más de 39 grados. Pasé esa noche sin incidentes.
El lunes, día de nuestra vuelta, decidí llevármela tranquila. Me tuve que empastar hacia la tarde para asegurar un vuelo tolerable, cosa que logré. Llegué a la casa hecha pomada, pero en una pieza. En todo este tiempo, el único síntoma extra fue dolor de cuerpo y un casnancio infinito, nada más.
Hoy fui al doctor, que no proveyó más información, pero que me tomó sangre para ver qué méndigo bicho me agarró de su puerquito (menos mal que es claro que no es EL bicho del puerquito).
A diferencia de los personajes de La Montaña Mágica (Der Zauberberg). Yo no tomaba mi temperatura cada hora para bajar de la montaña, sino para saber si mi viaje a a Japón en dos días era posible o no. El doctor dice que sí es posible, asi que ahora la meta es ver qué tengo que hacer para recuperar la pila y aprovechar el viaje. De Berlín les cuento al rato.
Al día siguiente ya no tenía fiebre (al menos no alta) asi que opté por salir a desayunar y comparme un termómetro para ver qué onda. La pantallita decía 37.5, asi que me sentí autorizada a tomarme otra pastilla y proseguir con mi día. Eventualmente me fui a descansar al depa mientras los demás paseaban y la fiebre sólo subió a 37.8 en la tarde/noche. Una vez más me desperté titiritando de frío alas 4:00am, y ahora el termómetro marcaba 39.0. San ibuprofeno para pasar la noche.
Ya con el mensaje claro, me quedé guardada todo el domingo, tumbada leyendo y tomando siestas. No me drogué en todo el día, hasta en la tarde cuando el termómetro marcó más de 39 grados. Pasé esa noche sin incidentes.
El lunes, día de nuestra vuelta, decidí llevármela tranquila. Me tuve que empastar hacia la tarde para asegurar un vuelo tolerable, cosa que logré. Llegué a la casa hecha pomada, pero en una pieza. En todo este tiempo, el único síntoma extra fue dolor de cuerpo y un casnancio infinito, nada más.
Hoy fui al doctor, que no proveyó más información, pero que me tomó sangre para ver qué méndigo bicho me agarró de su puerquito (menos mal que es claro que no es EL bicho del puerquito).
A diferencia de los personajes de La Montaña Mágica (Der Zauberberg). Yo no tomaba mi temperatura cada hora para bajar de la montaña, sino para saber si mi viaje a a Japón en dos días era posible o no. El doctor dice que sí es posible, asi que ahora la meta es ver qué tengo que hacer para recuperar la pila y aprovechar el viaje. De Berlín les cuento al rato.
15.4.09
Susto
La siguiente historia tiene como principal protagonista a mis secreciones nasales, asi que si no andan en ánimo escatológico, absténganse.
El polen de árbol (al parecer abedul) por fin consiguió mi nueva dirección y decidió atacarme éste año. Los últimos días he andado muy cerca de mi caja de kleenex. En una de tantas sonadas de nariz, vi con horror que los depósitos, además de mostrar la normal cantidad copiosa de mocos transparentes, contenían muchos puntos negros como la noche. Cualquiera diría que había estado inhalando polvo de grafito. La sonada anterior: limpia, la sonada posterior: limpia, solo esa venia super poblada de concentraciones de polvo negro. Monté en pánico y le mostré el asunto a Niv, quien procedió a afirmar que seguro era polvo y que no había de que preocuparse. La lógica apuntaba a que tenía razón, pero es muy perturbador ver salir cosas negras de la nariz de uno (o de cualquier parte del cuerpo, ciertamente).
Decidí guardar el kleenex con la evidencia y hacer una visita al otorrinolaringólogo, cuya oficina está en el edificio de junto. Al día siguiente tuve que esperar un rato para ver al doctor, que confirmó el diagnóstico de mi marido, era polvo y por más raro que suene, esas cosas pasan. Yo sospecho que el polvo era importado del desierto californiano, pero vayan ustedes a saber. Me recetó un antihistamínico más fuerte que Santa Loratadina y puedo reportar que mi nariz se encuentra mucho más feliz ahora... pero el sobresalto nadie me lo quita.
El polen de árbol (al parecer abedul) por fin consiguió mi nueva dirección y decidió atacarme éste año. Los últimos días he andado muy cerca de mi caja de kleenex. En una de tantas sonadas de nariz, vi con horror que los depósitos, además de mostrar la normal cantidad copiosa de mocos transparentes, contenían muchos puntos negros como la noche. Cualquiera diría que había estado inhalando polvo de grafito. La sonada anterior: limpia, la sonada posterior: limpia, solo esa venia super poblada de concentraciones de polvo negro. Monté en pánico y le mostré el asunto a Niv, quien procedió a afirmar que seguro era polvo y que no había de que preocuparse. La lógica apuntaba a que tenía razón, pero es muy perturbador ver salir cosas negras de la nariz de uno (o de cualquier parte del cuerpo, ciertamente).
Decidí guardar el kleenex con la evidencia y hacer una visita al otorrinolaringólogo, cuya oficina está en el edificio de junto. Al día siguiente tuve que esperar un rato para ver al doctor, que confirmó el diagnóstico de mi marido, era polvo y por más raro que suene, esas cosas pasan. Yo sospecho que el polvo era importado del desierto californiano, pero vayan ustedes a saber. Me recetó un antihistamínico más fuerte que Santa Loratadina y puedo reportar que mi nariz se encuentra mucho más feliz ahora... pero el sobresalto nadie me lo quita.
25.2.09
Aventuras vecinales
Ahi tienen que hoy llego a mi edificio de la chamba y en cuanto abro la puerta noto que apesta a quemado y que hay mucho humo. Mientras trato de abrir la puerta para sacar el humo recibo una llamada de mi amiga Jenny desde Mainz. Me da mucho oirla y quiero platicar con ella, pero le tengo que decir que estoy en el proceso de averiguar si hay un incendio en mi edificio. Subo a mi departamento a dejar mis cosas y junto con Jenny decido que tengo que hablar con los vecinos porque mi alemán no da para hablarle a los bomberos.
Empiezo a tocar puertas en los departamentos donde vi luz y oigo ruidos, pero no me abren. Cuando por fin me abre alguien, se trata de una minúscula ancianita que lo único que dice es que esta enferma y que la deje en paz. Yo repito ansiosamente las palabras "humo" y "quemado", pero ella no se conmueve y me cierra la puerta. Por fin encuentro a un joven vecino (el único más joven que yo en el edificio, los demás están para museo) que habla algo de inglés. Casi ni le tengo que decir el problema, el mismo nota la peste en el pasillo. Inmediatamente partimos a tocar puertas y tratar de encontrar la fuente del humo. Todos los vecinos presentes abren tarde o temprano, declaran no estar quemando nada y se muestran preocupados con el asunto. Acordamos todos hablarle a los bomberos.
En el piso de hasta abajo, hay un consultorio médico y una tienda, ambos cerrados, asi que ahi ni tocamos. El servicio de emergencia le dice al vecino que espere afuera para alertar a los policias. Esperamos en la calle y le hacemos señas a la primera patrulla que se acerca, seguida de otra más y de ¡cinco camiones de bomberos!... y de más patrullas. Ambos nos vemos con cara de "¿que hemos hecho?". Le explicamos el asunto a los catorce bomberos, que toman el edificio por asalto. Apenas empiezan su búsqueda, cuando de la tienda cerrada sale un desaliñado señor mayor diciendo que hace poco quemó su comida y que el pancho es culpa suya. Los bomberos entran a checar su cocina y salen con cara de "otro imbecil...". Un vecino sale de la nada a decir que siempre es lo mismo, que ese señor siempre quema cosas, ¡yo ni sabía que ahi vivia alguien!. También me cuesta trabajo creer que un pedazo de carne quemada pueda producir tantísimo humo.
Total que conocí a la mitad de mis vecinos, a la mitad de los bomberos de la ciudad, y practiqué mi alemán de manera inesperada. Tengo también un excelente chsime radiofónico, pero ese lo dejo para mañana. Demasiados posts por hoy.
Empiezo a tocar puertas en los departamentos donde vi luz y oigo ruidos, pero no me abren. Cuando por fin me abre alguien, se trata de una minúscula ancianita que lo único que dice es que esta enferma y que la deje en paz. Yo repito ansiosamente las palabras "humo" y "quemado", pero ella no se conmueve y me cierra la puerta. Por fin encuentro a un joven vecino (el único más joven que yo en el edificio, los demás están para museo) que habla algo de inglés. Casi ni le tengo que decir el problema, el mismo nota la peste en el pasillo. Inmediatamente partimos a tocar puertas y tratar de encontrar la fuente del humo. Todos los vecinos presentes abren tarde o temprano, declaran no estar quemando nada y se muestran preocupados con el asunto. Acordamos todos hablarle a los bomberos.
En el piso de hasta abajo, hay un consultorio médico y una tienda, ambos cerrados, asi que ahi ni tocamos. El servicio de emergencia le dice al vecino que espere afuera para alertar a los policias. Esperamos en la calle y le hacemos señas a la primera patrulla que se acerca, seguida de otra más y de ¡cinco camiones de bomberos!... y de más patrullas. Ambos nos vemos con cara de "¿que hemos hecho?". Le explicamos el asunto a los catorce bomberos, que toman el edificio por asalto. Apenas empiezan su búsqueda, cuando de la tienda cerrada sale un desaliñado señor mayor diciendo que hace poco quemó su comida y que el pancho es culpa suya. Los bomberos entran a checar su cocina y salen con cara de "otro imbecil...". Un vecino sale de la nada a decir que siempre es lo mismo, que ese señor siempre quema cosas, ¡yo ni sabía que ahi vivia alguien!. También me cuesta trabajo creer que un pedazo de carne quemada pueda producir tantísimo humo.
Total que conocí a la mitad de mis vecinos, a la mitad de los bomberos de la ciudad, y practiqué mi alemán de manera inesperada. Tengo también un excelente chsime radiofónico, pero ese lo dejo para mañana. Demasiados posts por hoy.
2.10.08
Aviso
Tenía yo toda la intención de ponerme al corriente con nuestro reciente viaje a Dinamarca durante el fin de semana, pero parece que no se va a poder por dos razones:
En primera, mi computadora parece haber eliminado de la faz de la tierra todas mis fotos. Un backup me va a devolver todo lo anterior a Marzo del 2008, pero los últimos 7 meses parecen haber valido queso. Si ustedes tienen copias de algunos de los momentos que hemos pasado juntos desde entonces, por favor hagánme un guardadito.
En segunda, la línea de DSL de la casá decidió ponerse en huelga y mañana es día feriado. Lo más probable es que no tengamos red hasta la semana que viene.
Me amarga la existencia pasar un fin de semana largo, con mal clima, y con mi marido enfermo, sin contacto con el exterior... pero me supongo que algo últil se podrá hacer con tanto tiempo disponible.
En primera, mi computadora parece haber eliminado de la faz de la tierra todas mis fotos. Un backup me va a devolver todo lo anterior a Marzo del 2008, pero los últimos 7 meses parecen haber valido queso. Si ustedes tienen copias de algunos de los momentos que hemos pasado juntos desde entonces, por favor hagánme un guardadito.
En segunda, la línea de DSL de la casá decidió ponerse en huelga y mañana es día feriado. Lo más probable es que no tengamos red hasta la semana que viene.
Me amarga la existencia pasar un fin de semana largo, con mal clima, y con mi marido enfermo, sin contacto con el exterior... pero me supongo que algo últil se podrá hacer con tanto tiempo disponible.
15.9.08
Independencia a lo grande
Mientras estuve en Austin fui un par de veces a la celebración del grito que organizaba el consulado mexicano. Nada del otro mundo pero mejor que quedarse en casa. Ayudaba que íbamos con una bandota de paisanos y al menos asi nos podíamos burlar a gusto del consul.
Aqui en Munich hay una organización de mexicanos en Bavaria que arman una fiesta en un salón por estas fechas. Intenté ir alguna vez pero ya no conseguí boleto y como no tengo con quien ir, tampoco hago mucho esfuerzo. En el último mes he conocido a un par de paisanos, pero como que todavía no me llevo mucho con ellos como para tratar de organizar algo. Total que decidí echar mano de mis amigos no mexicanos para celebrar. Empecé el sábado cenando en "Tacos y Tequila" y luego me fui a la fiesta mexicana de "El Patio", que queda enfrente. Mis acompañantes fueron Sara y Marcelo, que felizmente consumieron tequila por mi patria. El dueño del lugar pasó ofreciendo pintura para la cara (que estoy segura que es italiana) y con todo gusto acepté, faltaba más. Marcelo y yo acabamos el reven a bajas horas de la madrugada.
Al día siguiente, convoqué a otros cuantos a comer jalapeños rellenos, arroz y enchiladas a la casa. La idea original era hacer enchiladas rojas de chile guajillo, utilizando una pasta que acabo de comprar en la red. Para mi desilusión, la pasta no sabe para nada a chile guajillo, ni a nada muy razonable. Decidí dar vuelta en U y abrir un par de latas de tomates verdes. Al final todos comimos rico y los invitados ni se enteraron del desatre.
Hoy decidí proseguir con los festejos. Comimos crema de chile poblano, tacos dorados, y hasta postre con cajeta. Rematamos con unos traguitos de tequila al calor de Juan Gabriel en Bellas Artes (a Niv todavía le duelen los oidos y el alma). Nunca había celebrado a la patria tres días seguidos.
En "El Patio"

... de mi casa
Aqui en Munich hay una organización de mexicanos en Bavaria que arman una fiesta en un salón por estas fechas. Intenté ir alguna vez pero ya no conseguí boleto y como no tengo con quien ir, tampoco hago mucho esfuerzo. En el último mes he conocido a un par de paisanos, pero como que todavía no me llevo mucho con ellos como para tratar de organizar algo. Total que decidí echar mano de mis amigos no mexicanos para celebrar. Empecé el sábado cenando en "Tacos y Tequila" y luego me fui a la fiesta mexicana de "El Patio", que queda enfrente. Mis acompañantes fueron Sara y Marcelo, que felizmente consumieron tequila por mi patria. El dueño del lugar pasó ofreciendo pintura para la cara (que estoy segura que es italiana) y con todo gusto acepté, faltaba más. Marcelo y yo acabamos el reven a bajas horas de la madrugada.
Al día siguiente, convoqué a otros cuantos a comer jalapeños rellenos, arroz y enchiladas a la casa. La idea original era hacer enchiladas rojas de chile guajillo, utilizando una pasta que acabo de comprar en la red. Para mi desilusión, la pasta no sabe para nada a chile guajillo, ni a nada muy razonable. Decidí dar vuelta en U y abrir un par de latas de tomates verdes. Al final todos comimos rico y los invitados ni se enteraron del desatre.
Hoy decidí proseguir con los festejos. Comimos crema de chile poblano, tacos dorados, y hasta postre con cajeta. Rematamos con unos traguitos de tequila al calor de Juan Gabriel en Bellas Artes (a Niv todavía le duelen los oidos y el alma). Nunca había celebrado a la patria tres días seguidos.
En "El Patio"
... de mi casa
24.6.08
Descanso
Aprovechando que no hay futbol en estos días, les cuento chismes atrasados.
El otro día me llegué a sentir mal con los alemanes. Me han tratado bien, tengo varios buenos amigos alemanes, y aun asi nomas no podía apoyarlos en el partido contra Portugal. Vimos el partido en un restaurante mexicano, por lo tanto pude expresar mis preferencias (aparte estaba sentada junto a un brasileño), pero una vez que se concretó la victoria teutona, me hicieron montón para pintarme la bandera alemana en el cachete. Me rehusé tanto como pude, pero estuvieron a punto de hacerlo a la fuerza, ¡y eso que solo había tres alemanes en el grupo!. En fin, penoso.
El viernes pasado invitamos a los visitantes de Austin a cenar a la casa. Comimos rico, nos la llevamos tranquila, y poco a poco fuimos abriendo las botellas de vino que teníamos y otras que ellos trajeron. La pasamos muy a gusto. Cuando se fueron todos, hasta los turcos habían dejado de celebrar y el cielo empezaba a clarear. Yo me tomé una aspirina para prevenir daños al día siguiente... y valió pa pura madre, todo el sábado tuve una cruda mortal.
El domingo, ya más recuperada, estuve a punto de tener un accidente serio por un resbalón. Afortunadamente reaccioné a tiempo y estiré el brazo, asi que no pasó a mayores. Dos horas más tarde, noté un ligero dolor en mi hombro, pero supuse que era un tirón leve. A la hora del juego, noté que realmente me producía dolor levantar el brazo para animar a los españoles, asi que opté por moverlo lo menos posible. Desde entonces he estado mudando la mayoría de mis actividades al brazo izquierdo, lo cual es muy factible, pero le suma un 30% de tiempo a muchas actividades. Descubrí lo difícil que es suprimir las reacciones básicas como abrir puertas, empujar botones, o espantar bichitos.
En fin, espero que la tregua del futbol me ayude a recuperarme mas o menos rápido, aunque mañana ya invité e una banda a ver el juego en mi sala. Decidí que como cualquier resultado para ese partido va a provocar un absoluto desmadre en la ciudad, prefiero estar en casa y ver lo que pase desde la ventana. Como sea no voy a poder dormir hasta altas horas de la noche.
El otro día me llegué a sentir mal con los alemanes. Me han tratado bien, tengo varios buenos amigos alemanes, y aun asi nomas no podía apoyarlos en el partido contra Portugal. Vimos el partido en un restaurante mexicano, por lo tanto pude expresar mis preferencias (aparte estaba sentada junto a un brasileño), pero una vez que se concretó la victoria teutona, me hicieron montón para pintarme la bandera alemana en el cachete. Me rehusé tanto como pude, pero estuvieron a punto de hacerlo a la fuerza, ¡y eso que solo había tres alemanes en el grupo!. En fin, penoso.
El viernes pasado invitamos a los visitantes de Austin a cenar a la casa. Comimos rico, nos la llevamos tranquila, y poco a poco fuimos abriendo las botellas de vino que teníamos y otras que ellos trajeron. La pasamos muy a gusto. Cuando se fueron todos, hasta los turcos habían dejado de celebrar y el cielo empezaba a clarear. Yo me tomé una aspirina para prevenir daños al día siguiente... y valió pa pura madre, todo el sábado tuve una cruda mortal.
El domingo, ya más recuperada, estuve a punto de tener un accidente serio por un resbalón. Afortunadamente reaccioné a tiempo y estiré el brazo, asi que no pasó a mayores. Dos horas más tarde, noté un ligero dolor en mi hombro, pero supuse que era un tirón leve. A la hora del juego, noté que realmente me producía dolor levantar el brazo para animar a los españoles, asi que opté por moverlo lo menos posible. Desde entonces he estado mudando la mayoría de mis actividades al brazo izquierdo, lo cual es muy factible, pero le suma un 30% de tiempo a muchas actividades. Descubrí lo difícil que es suprimir las reacciones básicas como abrir puertas, empujar botones, o espantar bichitos.
En fin, espero que la tregua del futbol me ayude a recuperarme mas o menos rápido, aunque mañana ya invité e una banda a ver el juego en mi sala. Decidí que como cualquier resultado para ese partido va a provocar un absoluto desmadre en la ciudad, prefiero estar en casa y ver lo que pase desde la ventana. Como sea no voy a poder dormir hasta altas horas de la noche.
29.5.08
Día denso
Ayer fue uno de esos días que, citando a Mafalda, lo malo de uno son los demás. Sin entrar en detalles, hay veces en que la falta de sentido común ajena lo pasa a perjudicar a uno. Afortunadamente las cosas se resolvieron al final, pero si hubo un momento en el que quise ahorcar a alguien ¡que ni conozco!
Después de esa primera mitad de día complicada, la segunda mitad fue mucho más agradable pero movidita. Primero fuimos a cenar con la familia de Niv, de la cual hay dos miembros de visita desde Israel. Comí mucho y rico.
Luego, yo me fui de vaga con mis amigas a ver al premiere de Sex and the City. La película me gustó, mas que un episodio largo se siente como una temporada condensada. Tiene una buena combinación de chistes y drama, la ropa sigue siendo inenarrable, la mayoría se ve bien para los años que han pasado. Éramos 95% de mujeres en la sala, muy gracioso.
La chamaqueada sucedió cuando acabó el filme y nos dimos cuenta de que era bastante largo, por lo tanto ya solo nos quedaban un par de trenes para volver a casa. Nadie nos avisó que el metro está en obras asi que deja de funcionar una hora antes de lo normal. Ahi tienen a 150 mujeres (algunas con unos tacones harto imprácticos) tratando de encontrar alternativas de transporte. Caminamos hasta una ruta nocturna de tranvía, solo para descubrir que se tardaba 50 minutos en pasar. Procedimos a volver a nuestros hogares a pata, cosa que resultó de lo más agradable en la noche cálida, pero nos llevó algo más de una hora. Me acabé yendo a dormir a las 3:00. Denso el día.
P.D. ¡Felicidades madre!
Después de esa primera mitad de día complicada, la segunda mitad fue mucho más agradable pero movidita. Primero fuimos a cenar con la familia de Niv, de la cual hay dos miembros de visita desde Israel. Comí mucho y rico.
Luego, yo me fui de vaga con mis amigas a ver al premiere de Sex and the City. La película me gustó, mas que un episodio largo se siente como una temporada condensada. Tiene una buena combinación de chistes y drama, la ropa sigue siendo inenarrable, la mayoría se ve bien para los años que han pasado. Éramos 95% de mujeres en la sala, muy gracioso.
La chamaqueada sucedió cuando acabó el filme y nos dimos cuenta de que era bastante largo, por lo tanto ya solo nos quedaban un par de trenes para volver a casa. Nadie nos avisó que el metro está en obras asi que deja de funcionar una hora antes de lo normal. Ahi tienen a 150 mujeres (algunas con unos tacones harto imprácticos) tratando de encontrar alternativas de transporte. Caminamos hasta una ruta nocturna de tranvía, solo para descubrir que se tardaba 50 minutos en pasar. Procedimos a volver a nuestros hogares a pata, cosa que resultó de lo más agradable en la noche cálida, pero nos llevó algo más de una hora. Me acabé yendo a dormir a las 3:00. Denso el día.
P.D. ¡Felicidades madre!
22.3.08
Baños invernales
¿Qué mejor manera de pasar un viernes santo que en el agua?. Ya me había yo resignado a pasar mis vacaciones de semana santa sin ninguna novedad, cuando un amigo de Niv nos habló para invitarnos a uno de los baños más nuevos de Munich.
Primero tengo que explicar el concepto de los baños. En las épocas de calor, no hay necesidad de explicar la utilidad de un extendido grupo de albercas, pero durante el invierno es cuando resultan ser más útiles, y todo por la muy arraigada costumbre de meterse a un sauna para combatir las bajas temperaturas. Los baños son una costumbre muy arraigada aca, son altamente populares entre todos los grupos de edad y todos los tipos de cuerpos. Uno ve familias enteras, solteros solitarios, montones de parejitas y grupos de adolescentes, asi como cualquier otro tipo de grupo social. La parte peculiar para uno que viene de otro tipo de educación, es que al sauna solo se entra sin traje de baño y el sauna es mixto.
Yo soy de la idea de que es mucho más saludable tener una actitud relajada con respecto al cuerpo humano, la desnudez propia y ajena no debería incomodarnos y mucho menos en un lugar público con reglas tan claras y acordadas de antemano... si asi fuera la educación donde crecí, todo sería más fácil, pero no lo es y yo ya estoy muy grande para aprender trucos nuevos. Sencillamente me es imposible estar cómodamente sentada en pelotas enfrente de docenas de personas en pelotas y ni que decir estarlo enfrente de conocidos en pelotas... inconcebible. Por fortuna, resulté no ser la única persona con complejos, y por lo tanto pude mantener mi toallita enredada en mi ser todo el tiempo sin verme demasaido rara.
En las areas fuera del sauna, las reglas son iguales que en el resto del pudoroso mundo y entonces no hay incomodidades. El lugar al que fuimos tiene varias albercas diferentes, una típica, semi-olimpica para hacer ejercicio (helada la infeliz); una enorme con tobogán, cascaditas y una parte muy entretenida con corrientes que te arrastran; un par de jacuzzis para unas 10 personas; y la más extraña para mi, una alberca con agua caliente y ligeramente salada que esta al aire libre. La temperatura ambiente rondaba los cero grados y todo mundo feliz de la vida con el cuerpo sumergido hasta el cuello. En esa alberca tienen unos chorros de agua que caen desde arriba en los cuales uno se puede dar unos masajes muy a gusto. Nunca me hubiera imaginado que fuera tan placentero estar en el agua al aire libre durante el invierno. Por supuesto también tienen baños de vapor en los que uno puede entrar a curarse pronto de la hipotermia, en caso de que se presente.
Gran concepto ese de los baños, me arrepiento de no haber ido antes y espero poder volver pronto.
Primero tengo que explicar el concepto de los baños. En las épocas de calor, no hay necesidad de explicar la utilidad de un extendido grupo de albercas, pero durante el invierno es cuando resultan ser más útiles, y todo por la muy arraigada costumbre de meterse a un sauna para combatir las bajas temperaturas. Los baños son una costumbre muy arraigada aca, son altamente populares entre todos los grupos de edad y todos los tipos de cuerpos. Uno ve familias enteras, solteros solitarios, montones de parejitas y grupos de adolescentes, asi como cualquier otro tipo de grupo social. La parte peculiar para uno que viene de otro tipo de educación, es que al sauna solo se entra sin traje de baño y el sauna es mixto.
Yo soy de la idea de que es mucho más saludable tener una actitud relajada con respecto al cuerpo humano, la desnudez propia y ajena no debería incomodarnos y mucho menos en un lugar público con reglas tan claras y acordadas de antemano... si asi fuera la educación donde crecí, todo sería más fácil, pero no lo es y yo ya estoy muy grande para aprender trucos nuevos. Sencillamente me es imposible estar cómodamente sentada en pelotas enfrente de docenas de personas en pelotas y ni que decir estarlo enfrente de conocidos en pelotas... inconcebible. Por fortuna, resulté no ser la única persona con complejos, y por lo tanto pude mantener mi toallita enredada en mi ser todo el tiempo sin verme demasaido rara.
En las areas fuera del sauna, las reglas son iguales que en el resto del pudoroso mundo y entonces no hay incomodidades. El lugar al que fuimos tiene varias albercas diferentes, una típica, semi-olimpica para hacer ejercicio (helada la infeliz); una enorme con tobogán, cascaditas y una parte muy entretenida con corrientes que te arrastran; un par de jacuzzis para unas 10 personas; y la más extraña para mi, una alberca con agua caliente y ligeramente salada que esta al aire libre. La temperatura ambiente rondaba los cero grados y todo mundo feliz de la vida con el cuerpo sumergido hasta el cuello. En esa alberca tienen unos chorros de agua que caen desde arriba en los cuales uno se puede dar unos masajes muy a gusto. Nunca me hubiera imaginado que fuera tan placentero estar en el agua al aire libre durante el invierno. Por supuesto también tienen baños de vapor en los que uno puede entrar a curarse pronto de la hipotermia, en caso de que se presente.
Gran concepto ese de los baños, me arrepiento de no haber ido antes y espero poder volver pronto.
27.2.08
La ley de Murphy
Me subo al metro. A medio camino a la chamba descubro que se me olvidó mi cartera y eso implica que estoy viajando de polizón. A esas alturas el riesgo de volver por mi boleto es igual de alto que el de seguirme hasta el trabajo. En promedio me toca que chequen boletos a lo mucho dos veces al mes, asi que cruzo los dedos para que no me toque ese día. No me queda de otra.
Trés estaciones antes de mi destino se suben los inspectores y me tuercen... of course. Ahora le debo 40 euros al sistema de transporte de la ciudad, además de los 59 que ya les pagué por mi boleto mensual. La ley de Murphy es infalible. Que pinche coraje.
Trés estaciones antes de mi destino se suben los inspectores y me tuercen... of course. Ahora le debo 40 euros al sistema de transporte de la ciudad, además de los 59 que ya les pagué por mi boleto mensual. La ley de Murphy es infalible. Que pinche coraje.
20.1.08
El incidente
La última mañana que pasamos en Praga resultó más “interesante” de lo previsto. Debido a lo complicado que fue conseguir hoteles para la temporada post-navideña, en Praga compartimos el cuarto de hotel con mis papás, cosa que funcionó muy bien, por cierto. El caso es que en la mañana me despertaron unos ruiditos muy sutiles (y eso que estaba usando tapones para los oidos). Lo que sucedió a continuación pasó en fracciones de segundo. Vi a mi papá haciendo algo junto a nuestro equipaje, luego voltee y vi a mi papá dormido... supuse que era Niv el que estaba levantado haciendo algo y luego voltee al otro lado y vi a Niv dormido... enmedio del sopor me quedó claro que la figura era un intruso y que estaba agarrando nuestras pertenencias... el instinto se activó, salté como tigre hacia donde estaba el intrusó, le arranqué nuestras pertenencias de las manos (cámaras, celulares y sobre todo, la carísima cámara de Niv), y luego procedí a empujarlo hacia la puerta. El tipo solo me veia con ojos azorados mientras decía “sorry” con un fuerte acento eslavo. Ya cerca de la puerta se me ocurrió que tal vez era mejor averiguar qué hacía ahi y hablarle a la recepción, pero a esas alturas él salió corriendo y yo seguía medio dormida, asi que no vi a donde se fué.
Hablé a la recepción, la atendenta no me entendió nada. Bajé corriendo, tarde diez minutos en hacer que entendiera la pregunta de si alguien había salido del hotel en los minutos anteriores, nadie había salido del hotel. Procedí entonces a hacerla entender que el potencial ladrón estaba dentro de sus instalaciones. Dió la voz de alarma al resto del staff. Cuando llegó una colega suya y me preguntó que como era el tipo, contesté que rubio, estatura media y acento eslavo, ambas atendentas voltearon a verse y dijeron al unísono ¡rusky!... cosa que coincidía con la descripción que yo hubiera hecho del tipo, pero claro que no me atreví a decirlo. Total que eventualmente llegó un policía y le dije lo que sabía. Por supuesto no encontró a nadie en su vuelta por el hotel. Dado que nuestras pertenencias estaban intactas, lo dejamos por la paz y nos fuimos a Viena.
Por simples razones estadísticas, he de aclarar que dos veces en mi vida le he arrebatado mis pertenencias a un ladron, las dos fueron en Europa y el ladrón era un local que se veia como local, o sea, no eran peligrosos inmigrantes... eso sí, en ningún caso hubo violencia.
Hablé a la recepción, la atendenta no me entendió nada. Bajé corriendo, tarde diez minutos en hacer que entendiera la pregunta de si alguien había salido del hotel en los minutos anteriores, nadie había salido del hotel. Procedí entonces a hacerla entender que el potencial ladrón estaba dentro de sus instalaciones. Dió la voz de alarma al resto del staff. Cuando llegó una colega suya y me preguntó que como era el tipo, contesté que rubio, estatura media y acento eslavo, ambas atendentas voltearon a verse y dijeron al unísono ¡rusky!... cosa que coincidía con la descripción que yo hubiera hecho del tipo, pero claro que no me atreví a decirlo. Total que eventualmente llegó un policía y le dije lo que sabía. Por supuesto no encontró a nadie en su vuelta por el hotel. Dado que nuestras pertenencias estaban intactas, lo dejamos por la paz y nos fuimos a Viena.
Por simples razones estadísticas, he de aclarar que dos veces en mi vida le he arrebatado mis pertenencias a un ladron, las dos fueron en Europa y el ladrón era un local que se veia como local, o sea, no eran peligrosos inmigrantes... eso sí, en ningún caso hubo violencia.
7.12.07
Zoológico
Primero, un par de aclaraciones: 1) sí le contesté directamente al que parece ser el único lector de éste blog últimamente. No ignoro a mi(s) lector(es). 2) no aborrezco a toda la suprema corte, sólo a seis de sus miembros.
El viernes pasado fue la despedida de soltero de un amigo chileno. Por supuesto estaban convocados sólo los niños, pero una de sus amigas decidió organizar a las chicas para que hicieramos una breve aparición sorpresa para festejarlo. Dado que no viene al caso eso de bailarle sepsi a los cuates, decidimos mejor vestirnos de variados animalitos y hacer una coreografía zonza. Después lo raptamos unos minutos para pintarle besos por todos lados. El asunto entero duró unos 10 minutos. Al final salió muy bien la sorpresa y la verdad es que nos divertimos como enanas preparandola.
Entre lo más entretenido estuvo la cara de la gente en el metro y en la calle. Nos dijeron cosas muy simpáticas, varios hicieron ruiditos de la selva o de corral, y hasta las viejitas alemanas se veían de lo más entretenidas.
Las animalitas involucradas fueron: coneja, zebra, pantera, tigra, gatita, abeja, ratona y marranita (miss piggy). Ahi van las fotos (y sí, lo sé, tengo que aprender a meter la panza).


El viernes pasado fue la despedida de soltero de un amigo chileno. Por supuesto estaban convocados sólo los niños, pero una de sus amigas decidió organizar a las chicas para que hicieramos una breve aparición sorpresa para festejarlo. Dado que no viene al caso eso de bailarle sepsi a los cuates, decidimos mejor vestirnos de variados animalitos y hacer una coreografía zonza. Después lo raptamos unos minutos para pintarle besos por todos lados. El asunto entero duró unos 10 minutos. Al final salió muy bien la sorpresa y la verdad es que nos divertimos como enanas preparandola.
Entre lo más entretenido estuvo la cara de la gente en el metro y en la calle. Nos dijeron cosas muy simpáticas, varios hicieron ruiditos de la selva o de corral, y hasta las viejitas alemanas se veían de lo más entretenidas.
Las animalitas involucradas fueron: coneja, zebra, pantera, tigra, gatita, abeja, ratona y marranita (miss piggy). Ahi van las fotos (y sí, lo sé, tengo que aprender a meter la panza).
27.11.07
Reencuentro
Creo que éste es el último pendiente que me queda de asentar del viaje a México... nomas semana y media de atraso.
Por una afortunada coincidencia, nos pudimos reunir varias ex-compañeras de la primaria, incluidas las dos que vivimos en Alemania. Estuvimos juntas en la Academia de la Danza Mexicana desde quinto de primaria, hasta distintos años en secundaria. Por supuesto que varias de las que están en el DF se ven muy seguido, pero yo a algunas no las había visto en tres, cinco, o diez años. Con una de ellas estuve también en la prepa y con otra en la universidad, asi que de alguna manera el hilo siempre ha estado ahi para la comunicación.
Hay muchas cosas curiosas en éste tipo de reuniones. Por la naturaleza de la escuela en la que íbamos, realmente llegamos a conocernos muy bien, por las buenas o por las malas. Fueron unos años de convivencia muy intensa, que aparte eran los años más formativos, muy divertidos y también llenos de traumas variados. Es muy chistoso como una o algunas se acuerdan cláramente de cosas que a mi se me borraron completamente de la memoria, y al revés, nadie más se acuerda de cosas que yo tengo muy presentes. Por supuesto que repasamos docenas de anécdotas, para tortura de los pobres novios y maridos ahi presentes, incluidos recuentos minuciosos de qué papel tuvimos cada una en los muchos montajes que hicimos juntas.
Lo más curioso fue la reacción de los espectadores externos, que llegaron rápidamente a la conclusión de que nuestra escuela había sido una especie de reformatorio juvenil con educación artística al lado. La verdad es que sí tuvimos varias maestras muy bestias, pero afortunadamente también hubo gente que nos marcó para bien. Por ejemplo, de las ahi presentes, tres hicimos un posgrado en ciencias y una en economía, ¡y eso que la escuela era artística!
Me dio mucho gusto verlas a todas, en particular mando aplausos a la anfitriona, al fantástico chef que cocinó para todos los demás, y al lindo bebé que nos hizo suspirar toda la tarde. Aclaro que el bebé no es de la que lo está sosteniendo en la foto, nomas para que nadie vaya a adjudicar maternidades ajenas.
Por una afortunada coincidencia, nos pudimos reunir varias ex-compañeras de la primaria, incluidas las dos que vivimos en Alemania. Estuvimos juntas en la Academia de la Danza Mexicana desde quinto de primaria, hasta distintos años en secundaria. Por supuesto que varias de las que están en el DF se ven muy seguido, pero yo a algunas no las había visto en tres, cinco, o diez años. Con una de ellas estuve también en la prepa y con otra en la universidad, asi que de alguna manera el hilo siempre ha estado ahi para la comunicación.
Hay muchas cosas curiosas en éste tipo de reuniones. Por la naturaleza de la escuela en la que íbamos, realmente llegamos a conocernos muy bien, por las buenas o por las malas. Fueron unos años de convivencia muy intensa, que aparte eran los años más formativos, muy divertidos y también llenos de traumas variados. Es muy chistoso como una o algunas se acuerdan cláramente de cosas que a mi se me borraron completamente de la memoria, y al revés, nadie más se acuerda de cosas que yo tengo muy presentes. Por supuesto que repasamos docenas de anécdotas, para tortura de los pobres novios y maridos ahi presentes, incluidos recuentos minuciosos de qué papel tuvimos cada una en los muchos montajes que hicimos juntas.
Lo más curioso fue la reacción de los espectadores externos, que llegaron rápidamente a la conclusión de que nuestra escuela había sido una especie de reformatorio juvenil con educación artística al lado. La verdad es que sí tuvimos varias maestras muy bestias, pero afortunadamente también hubo gente que nos marcó para bien. Por ejemplo, de las ahi presentes, tres hicimos un posgrado en ciencias y una en economía, ¡y eso que la escuela era artística!
Me dio mucho gusto verlas a todas, en particular mando aplausos a la anfitriona, al fantástico chef que cocinó para todos los demás, y al lindo bebé que nos hizo suspirar toda la tarde. Aclaro que el bebé no es de la que lo está sosteniendo en la foto, nomas para que nadie vaya a adjudicar maternidades ajenas.
3.11.07
Día de muertos y calabazas
Algún día salió la pregunta de por qué es que me importa tanto la celebración de día de muertos. La explicación más probable que he podido encontrar es que es una de las pocas liturgias de mi vida. Me explico: mis padres fueron ambos educados en la religión católica, pero a cierta edad abandonaron el rebaño. Para cuando yo nací y crecí, no había nada de religión en la casa, y por lo tanto muy poca liturgia. Cosas simples como poner el nacimiento antes de navidad, celebrar cumpleaños o poner la ofrenda de muertos, se convirtieron en las pocas costumbres generalizadas que seguíamos con regularidad. Aparte de eso, fui muchas veces a los panteones en estas fechas y siempre me ha encantado toda la estética y las costumbres alrededor de la fiesta.
Ahora que estoy en el exilio, es la única fiesta que nunca dejo pasar sin celebrar, aunque sea poniendo una ofrenda chiquita y aunque sea prendiendo las veladoras yo sola. Es muy difícil explicarles a los no paisanos como no es que la fiesta no es tétrica, sino muy bonita y es en efecto una celebración. Yo pienso muy seguido en la gente que quise mucho y que ya no está, me alegra que una vez al año uno puede hacer algo bonito por su memoria, pensando en detalles específicos para cada quien (aunque no quepan en la ofrenda) y desempolvando buenos recuerdos.
Éste año, me entraron unas ganas locas de hacer pay de calabaza. Invité a un par de amigos gringos a comerlo, porque ellos al menos saben de qué se trata la cosa. Lo que más me dio risa es que estaban impresionadisimos de que hubiera podido hacer el pay sin comprar latas de calabaza y costra de pay ya puesta en el molde. Eso de hacer las cosas "from scratch" seguido los impresiona. También con ánimo evangelizador, llevé un segundo pay de calabaza a una cena con puros europeos. Por supuesto ninguno lo había probado, aqui de eso no hay. Al final todos acabaron pidiendo la receta, asi que estuvo bueno presentárselos.
Aqui les dejo dos fotos de la ofrenda, una de día y una de noche. Pueden admirar el mini pay, hecho especialmente para que cupiera ahi.



Ahora que estoy en el exilio, es la única fiesta que nunca dejo pasar sin celebrar, aunque sea poniendo una ofrenda chiquita y aunque sea prendiendo las veladoras yo sola. Es muy difícil explicarles a los no paisanos como no es que la fiesta no es tétrica, sino muy bonita y es en efecto una celebración. Yo pienso muy seguido en la gente que quise mucho y que ya no está, me alegra que una vez al año uno puede hacer algo bonito por su memoria, pensando en detalles específicos para cada quien (aunque no quepan en la ofrenda) y desempolvando buenos recuerdos.
Éste año, me entraron unas ganas locas de hacer pay de calabaza. Invité a un par de amigos gringos a comerlo, porque ellos al menos saben de qué se trata la cosa. Lo que más me dio risa es que estaban impresionadisimos de que hubiera podido hacer el pay sin comprar latas de calabaza y costra de pay ya puesta en el molde. Eso de hacer las cosas "from scratch" seguido los impresiona. También con ánimo evangelizador, llevé un segundo pay de calabaza a una cena con puros europeos. Por supuesto ninguno lo había probado, aqui de eso no hay. Al final todos acabaron pidiendo la receta, asi que estuvo bueno presentárselos.
Aqui les dejo dos fotos de la ofrenda, una de día y una de noche. Pueden admirar el mini pay, hecho especialmente para que cupiera ahi.
29.10.07
Flashback
El sábado, una de las parejas argentinas se puso guapa y nos preparó empanadas a todos. Degustamos alegremente junto con un rico vinito y a la hora de la sobremesa a alguien se le ocurrió jugar a adivinar nombres de películas haciendo dibujitos. Con mi banda de la prepa jugué pintamonos muuuchas veces, y en algún momento de la carrera nos dió (a otra banda) por jugar "dígalo con mímica" muy seguido. Total que hace más de diez años que no jugaba ninguna de las dos cosas.
Como siempre el equipo que lleva la ventaja es aquel donde hay cinéfilos (o cinéfagos). En esta ocasión, el otro cinéfago quedó en el mismo equipo que yo, lo cual provocó que le partieramos la maceta al otro equipo feamente. Entre ponerles nombres imposibles de películas ochenteras y adivinarles todos los títulos de ocho palabras, no nos vieron ni el polvo... y eso que teníamos uno menos. Me divertí como enano.
Como siempre el equipo que lleva la ventaja es aquel donde hay cinéfilos (o cinéfagos). En esta ocasión, el otro cinéfago quedó en el mismo equipo que yo, lo cual provocó que le partieramos la maceta al otro equipo feamente. Entre ponerles nombres imposibles de películas ochenteras y adivinarles todos los títulos de ocho palabras, no nos vieron ni el polvo... y eso que teníamos uno menos. Me divertí como enano.
11.10.07
La eficiencia alemana
El metro que va de mi casa a la chamba pasa cada 20 minutos, siempre a la misma hora. Muy de vez en cuando hay días en los que pasa un par de minutos temprano o tarde, pero rara vez pasa de ahi la irregularidad. Hoy, debido a que pasé a hacer una compra, llegué 10 minutos temprano a la estación y vi que había un tren, pero no hice un esfuerzo por alcanzarlo porque sabía que no era mi tren. Cuando pude ver la pantalla, descubrí que si era mi tren y ya era demasiado tarde para subirme. Supuse que algo raro pasaría y que solo había que esperar un poco, pero de los trenes anunciados para los siguientes 40 minutos, ninguno iba a la chamba (son de la misma linea, pero no llegan hasta el final). Las estimaciones de la pantalla cambiaban todo el tiempo, asi que después de 25 minutos de espera, opté por subirme al primer tren que pasara y ver que me deparaba la vida más adelante. Para aumentar la sensación de un día bizarro, había una muchacha que duró los 25 minutos enteros en el mismo lugar, parada derechita sin moverse para nada, viendo a un punto fijo en la pared de la estación (¿autismo?).
Aqui vale la pena detenerse y aclarar que el invierno decidió asomar su feo rostro hace unos cuantos días y en las mañanas está haciendo un frío jijo (5-7 grados). Esto viene a cuento porque la estación donde el tren me fue a botar, está al aire libre. Aclaro que compartí la ordalía con un buen número de gente, los idiotas que quedamos en el andén sin saber que onda éramos docenas. Después de 10 minutos aparece un letrero diciendo que un tren viene en 16 minutos. Yo mato el tiempo leyendo "Letras Libres" mientras camino de un lado a otro del andén para no morir por congelamiento. El letrero desaparece, 16 minutos pasan y ni un méndigo tren pasa para ningún lado. A las mil horas por fin los dioses se apiadaron de nosotros y llegó un tren que nos llevo a puerto. Tardé una hora y media en el trayecto que normalmente me lleva 25 minutos.
Lo más extraño es que cuando hay problemas, siempre sale una voz en la estación que explica. Un tren se descompuso, las señales están echas bolas, alguien brincó (Niv dice que le ha tocado), hay juego de futbol, whatever. Esta vez no dijeron nada, ni disculpas pidieron los infelices. Los alemanes son muy eficientes... pero no todos los días.
Aqui vale la pena detenerse y aclarar que el invierno decidió asomar su feo rostro hace unos cuantos días y en las mañanas está haciendo un frío jijo (5-7 grados). Esto viene a cuento porque la estación donde el tren me fue a botar, está al aire libre. Aclaro que compartí la ordalía con un buen número de gente, los idiotas que quedamos en el andén sin saber que onda éramos docenas. Después de 10 minutos aparece un letrero diciendo que un tren viene en 16 minutos. Yo mato el tiempo leyendo "Letras Libres" mientras camino de un lado a otro del andén para no morir por congelamiento. El letrero desaparece, 16 minutos pasan y ni un méndigo tren pasa para ningún lado. A las mil horas por fin los dioses se apiadaron de nosotros y llegó un tren que nos llevo a puerto. Tardé una hora y media en el trayecto que normalmente me lleva 25 minutos.
Lo más extraño es que cuando hay problemas, siempre sale una voz en la estación que explica. Un tren se descompuso, las señales están echas bolas, alguien brincó (Niv dice que le ha tocado), hay juego de futbol, whatever. Esta vez no dijeron nada, ni disculpas pidieron los infelices. Los alemanes son muy eficientes... pero no todos los días.
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