27.10.14

Canón Bryce (Bryce Canyon)

La manejada desde Page hasta Bryce Canyon no se puede calificar como corta, pero entre que el paisaje del camino es fantástico y que el destino parece sacado de cuento de hadas, vale la pena. Fue la incursión más profunda que hicimos en el estado de Utah y debo decir que entre más lo veo, más me impresiona lo hermoso y variado que es. Las carreteras en serio son de ensueño con las montañas, ya sean pelonas o con bosques, que tiene que cruzar uno. Hay que decir que la calidad de los caminos y las señales también son mejores que las de Arizona.

Más que un cañon, Bryce es una especie de meseta, que en uno de los lados tiene esas formaciones rocosas espigadas que lo hacen tan famoso. La parte más visitada es un anfiteatro enorme, que tiene muchos miradores y para el que hay un camino por el que se puede caminar toda la orilla. Mi papá caminó un tramo y nosotras tres por supuesto manejamos.

Éste parque nacional es más discreto en tamaño, pero también tiene un hotel y al menos un restaurante dentro del parque. El mini pueblo justo afuera del parque también está surtido de hotelitos y restaurantes. El bosque del parque está bastante tupido, lo cual contrasta con la enorme cantidad de desierto que hemos visto antes. Tuvimos suerte de ver venados en casi todas las paradas boscosas y aquí vimos unos animalitos roedores que son del tamaño de ratoncitos de campo, pero parecen ardillas. Leah decidió que eran Chipmunks, pero yo no pude investigar en detalle.

No fue nuestro caso, pero teniendo tiempo y energía, suena a que vale mucho la pena hacer al menos parte de los caminitos que bajan al anfiteatro para ver las estructuras de cerca. Había mucha gente ya muy cerca del atardecer dentro del "agujero, me quedé con la duda de con que luz iban a subir de regreso.

Hace muchos años que tenía la espinita de conocer éste lugar, y me alegra reportar que tenía razón. Bien vale la vuelta.

Primera parada
Madre en el anfiteatro
Panorámica con gente
Panorámica sin gente
Detalle
Desde otro punto
Con la luz del atardecer

22.10.14

Canón Antílope (Antelope Canyon)

Después del gran cañón manejamos directamente a Page, Arizona. Es un pueblo muy chiquito, pegado a una reservación de Navajos y a el parque nacional de Glen Canyon, que se localiza en las orillas de Lake Powell. La mayoría del parque y del lago de hecho están en Utah, pero esta popular orilla todavía alcanza a estar en Arizona.

Nuestra primera visita desde Page fue al Antelope Canyon, que está a cinco minutos manejando de Page y es administrado por la tribu Navajo. No es parte dle parque nacional, sino parte de un parque tribal. El cañón se divide en dos partes, que se visitan por separado, auqnue en ambas sólo se puede hacer en visita guiada. Nosotros sólo visitamos el cañon bajo, mientras que la gran mayoría de los tours y los vistantes están enfocados en el cañon alto. Al cañon bajo hay que entrar bajando muchas escaleras, y luego se recorren unos 150 metros ascendiendo poco a poco. El cañon bajo tiene una forma general de "V", es decir, es más estrecho en el piso que en la apertura. Hay secciones que son solo un poco más anchas que una persona, pero se puede decir que es bastante cómodo de recorrer. Leah comenzó horrorizada con las escaleras, y acabó feliz trepando por todos lados. Fue su punto favorito del viaje.

La guía explica bevemente asuntos geológicos y muy seguido apunta a piedras con formas peculiares como águila, smbrero de pirata, momia, etc... también apunta a los mejores lugares para tomar fotos de grupo y amablemente opera las cámaras de los diferentes grupos en el tour. A varios se les acabó la pila de su teléfono o cámara porque el lugar es tan espectacular que uno no puede dejar de tomar fotos de todos los rincones. No hay ángulo malo, es realmente una maravilla. Uno dura aproximadamente unahora dentro del cañon, y parte de ese tiempo se va en esperar a que avancen los tours de enfrente.

La guía nos dijo que el cañon superior tiene más forma de "A", o sea que el piso es más ancho que la ranura superior. Eso implica que hay que ir a ese muy cerca del mediodía para tener buena luz para las fotos. La otra "ventaja" es que para ese no hay que subir y bajar, está a nivel del piso. Es muy probable que ambos sean dignos de visitarse, pero el otro se veía muchísimo más lleno de gente. Nos lo brincamos.

La primera vez que decidí que quería ir a ese lugar fue en 1997 en Las Vegas, donde vi una postal y me fascinó. Debo decir que a pesar de la espera, el lugar resultó mucho más grande y más bonito de lo que pensaba. Valió toditita la pena esperar tanto tiempo para visitarlo.


150 metros de esto
Abusando del abuelo
Feliz en la aventura
Uno de los 20,000 buenos ángulos
Esperando a que avance el tour
Chulada
"Yo solita"
La salida

16.10.14

Gran cañón

Lo sé, hace casi un año que no paso por aquí. Decidí que mi situación actual junto con el viaje épico que acabo de hacer con mi familia eran buen pretexto para retomar el espacio.

Dentro de lo posible, trataré de poner fotos diferentes a las de FB e incluir información útil en caso de que alguien más se anime a dar la vuelta por la zona.

Nosotros visitamos el parque nacional después de pasar la noche en Flagstaff. La carretera (estatal 180) es sencilla todo el camino, con un poco de montaña, bastante sola en esta época y muuuuy bonita. Puedo ver como en temporada alta el tráfico se puede poner más pesado y es posible que valga la pena tomar la ruta que toma un pedazo de autopista (Interestatal 40), que es más larga, pero con varios carriles. Justo antes de la entrada al parque nacional (25 USD por auto, dura siete días el pase) hay un pueblito lleno de hoteles, restaurantes, y un centro enorme que parece de información, pero que en realidad pertenece a national geographic y pasa peliculas en IMAX. Uno recibe en la caseta de entrada un mapa y un periódico con toda la información necesaria para el parque., que es todo lo que se necesita para pasar el día ahí.

La orilla que visitamos fue la sur, que es la más famosa y visitada. La orilla norte llega a estar cerrada durante el invierno, queda mucho más lejos manejando, y es para los más aventureros. Lo más razonable es buscar lugar en alguno de los estacionamientos y recorrer el parque usando la red de shuttles. Los shuttles permiten visitar el lado oeste del parque, que no está abierto a autos particulares, para el aldo éste se recorre una carretera estatal, así que cualquier auto puede pasar. Hay dos areas grandes con servicios (la del centro de visitantes y la de Grand Canyon Village) como tiendas, restaurantes e información. Hay también un hotel dentro del parque.

Nosotros comenzamos por la zona cercana al centro de visitantes, luego tomamos el shuttle para recorrer la zona de la aldea. Ahi mi padre decidió hacer una pequeña caminata por el famoso camino del Angel. Vimos a algunos entusiastas que venian de regreso después de haber bajado y subido todo el camino, se veían felices pero cuasi-catatónicos. Cualquier punto es bonito en ese lugar, pero creo que nuestra vista favorita fue desde el llamado Hopi point. Ahi uno se puede parar en una piedrota sin bardita y tomar fotos fabulosas, pero como dije, casi cualquier ruta y combinación de paradas va a brindar vistas impresionantes.

Esta fue my tercera visita, y como era de esperarse, uno no se cansa de ver lugares como estos.

Las féminas y el cañón
Mis papitos
Una de las dos veces que usamos el tripié
Mi papá volviendo de su heróica caminata
Hopi point
La niña feliz

7.1.14

ACL 2013

Esto sucedió el segundo fin de semana de octubre.

El primer pendiente serio que tengo en éste blog es documentar mi asistencia al festival Austin City Limits. Me animé de casi última hora porque a alguien le sobraban dos boletos y mi querido Verde se animó a cruzar la frontera para hacer mancuerna. Yo había asistido al festival dos o tres veces antes, hace varios años y debo notar que sí se nota el crecimiento que ha tenido la franquicia. Éste fue el primer año que se hizo dos fines de semana (nosotros fuimos al segundo), hay más escenarios, espacio especial para niños, una chelería muy sofisticada, comida mucho más fresa y variada, etc...

En el cartel había sobre todo bandas que ya he visto, pero que me gustan mucho y un par de bandas nuevas a las que les traía ganas. A diferencia de otros casos, éste festival tiene dos headliners por noche, lo cual lo obliga a uno a decantarse por uno solo, ya que moverse entre escenarios lleva suficiente tiempo como para que no valga la pena intentarlo. En nuestro caso, siempre ganaron los rucos.

Aproveché para llevar a Leah durante el día, ya que los menores de 10 años entran gratis con un adulto. Nos la pasamos todo el tiempo en el area de niños, que se recorrió de pe a pa, haciendo todas las actividades que ofrecían. Se tatuó, se pinto el pelo, pintó, tocó intrumentos, etc... nunca es demasiado temprano para empezar a educar a las nuevas generaciones. Mi intención era llevarla a un pedazo del festival el último día, pero el destino quiso que no fuera posible.

Tienen un sistema muy ingenioso para control de la basura reciclable que consiste en dar unas bolsotas que uno debe llenar sólo con basura reciclable (latas, botellas y cartones). A cambio de la bolsa llena, regalan una camiseta del festival. El Verde y yo decidimos trabajar en equipo para llenar dos bolsas y salimos cada uno con nuestra camiseta conmemorativa.

El sábado cerramos el festival con un aguacero épico que nos ensopó de pies a cabeza (repita veinte veces) a todos y cada uno de los asistentes. Creo que nunca había estado tan mojada en mi vida, ni nadando caray. Llovió toda la noche, lo cual provocó que el parque del festival se pareciera más bien al lago de Chapala y se tuviera que cancelar el último día del evento. Por suerte lo que más nos interesaba ya había ocurrido en los dos primeros días.

Yo creí que ya estaba vieja para estos trotes, pero más bien creo que dejaré de ir el día que Leah no me quiera llevar en silla de ruedas.


Mi compinche y yo
La chelería fresa
Alex Turner (Arctic Monkeys) se convirtió en mi obsesión del final del año
Alcanzamos un pedacito de Queens of the Stone Age
Nunca me cansaré de ver a Depeche Mode
Y eso que "compitieron" con Muse
La niña en su primer festival
Dándole a los tambores
Y a los tatuajes
Después de años me tocó ver a un clasicazo: Wilco
Bonito atardecer
Tampoco me cansaré de ver a The Cure
Aunque se siente raro verlos tocar solamente dos horas



4.1.14

¡Feliz año nuevo!






No andaba muerta ni de parranda, si no muy ocupada. Aprovechando eso de las vueltas del calendario, no quiero dejar de desearles un gran 2014. Al final del año fuimos atacados por un bicho maléfico que nos impidió tomarnos una foto de familia, dejen ustedes una foto decente. Los dejo con la foto de la única persona que se vio presentable en fin de año.

Tengo el propósito de completar las historias que me quedaron pendientes de 2013 en el blog y ya que acabe eso, decidiré si hago el intento para el 2014 o cambio de formato. Aviso para que no se extrañen de ver cuentos que sucedieron hace varios meses.

¡Feliz 2014 a todos!



2.10.13

Conciertos


Todos los conciertos ocurrieron en el mismo lugar: un teatro maravilloso que es relativamente nuevo y que fue hecho exactamente para hacer honores a la música en vivo. Se ve bien de todos lados, la acústica es fabulosa, es fácil llegar, entrar, salir, chupar y en general produce pura felicidad. El segundo piso tiene una galería de fotos de los shows de ACL fantástica. Ahi se encuentran unas áreas VIP que son lounges y se ven super cómodos, la bronca es que se convierten en el bar con el cover más caro de Austin y la gente acaba platicando, importunando así a los que nos sentamos enfrente de ellos... fuera de eso, el lugar es realmente perfecto.

Los últimos tres conciertos ocurrieron en un lapso de cinco días. Estoy segura de que fui la úncia residente de esta ciudad que fue a los tres. Las diferencias demográficas entre la concurrencia fueron muy, pero muy marcadas. Aprovecho para agradecer a todos mis acompañantes y en particular a Jocelly por cuidar a la chamaca cuando llevé a mi marido. Por supuesto, sin el apoyo de mi paciente marido tampoco podría aventarme estos maratones.

- Rodrigo y Gabriela

Hace como dos giras que quería ver a éste par de paisanos, pero en Munich siempre se acababan los boletos para cuando me enteraba del concierto. Ahora un oportuno aviso de Martin, que es muy fan, me permitió verlos. El dueto es increible, son un par de chinampinas. Cuesta trabajo creer que todo ese sonido sale de dos guitarritas acústicas. Los dos son técnicamente impresionantes y me sorpendió descubrir que ella es la que produce la mayor parte del "punch". Se reparten la interacción con el público, con monólogos generosamente rociados de palabrotas que encantan a la fanaticada.

No llevé mi cámara, así que esto es lo mejor qeu pude hacer con el teléfono

- The Cult

No es que fuera mega fan de The Cult en aquellos años, pero ciertamente los tuve en el radar y tengo un disco suyo. Llegamos suficientemente temprano como para estar en primera fila. Hay que decir que en éste teatro de fabulosa acústica, estar hasta enfrente parece disminuir la calidad del sonido... a menos que el ingeniero de sonido fuera el culpable. El kilometraje se les nota a todos, pero sobre todo a Ian Astbury. Supongo que una larga cantidad de sustancias han pasado por sus venas. La voz está bastante bien conservada y tristemente el glamour se fue para nunca más volver. El señor Astbury tiene un caracter gruñón tirándole a hostil, tira monitores y objectos a diestra y siniestra, pero al final igual se gana el corazón de sus maduras seguidoras con una sonrisa perdida por ahi. Tocaron la mayoría de las canciones que yo hubiera querido oir, así que no me quejo.


Astbury antes de tirar el pandero por los aires
Menos glamour, pero la música sigue toda ahí

- Chris Isaak

Para éste concierto me llevé a mi maridito, y fue el único en el que decidí comprar asientos en balcón. No era que esperara que la concurrencia fuera particularmente joven, pero me sorprendió la enorme cantidad de cabecitas blancas que fueron vestidas de vaqueros y vaqueras de piés a cabeza. A mi siempre me ha encantado su voz aterciopelada y varias de sus canciones, pero fue hasta que lo vi en vivo que me quedó claro lo amplio que es su repertorio. Va desde el country honky-tonk hasta el rock, pasando por el blues, jazz, baladas, rock clásico y hasta algo de funk si lo dejan. Encima de estar guapísimo, es un comediante consumado, que a punta de acentos simpáticos y a costillas de sus músicos se acaba echando a la bolsa a chicos y grandes. Se me ocurre que debe ser de esos que siempre le encantó a las suegras. Su hermano fue el abridor y luego lo acompañó un ratito en el show, que tuvo la parte más country de la noche. Mención aparte merecen los atuendos que lució. El primer traje era azul claro con dibujos de lentejuela a los que ninguna foto les hace justicia, eran realmente brillosos, parecía joyero con patas. El segundo traje era el producto de haber cazado y deshollado a varias bolas de disco gigantes. El saco estaba tan pachón, que en algún momento se lo tuvo que quitar para poder tocar la guitarra en paz. Como si su encanto natural no fuera suficiente, el tipo se baja a cantar entre el público, abraza señoras, se sienta a cantarle al oido a uan de ellas, y en algún momento le regaló una guitarra de 3000 dólares a una guapa muchachona de primera fila. Dado que nunca me va a tocar oir a Elvis o a Jerry Lee Lewis, oir sus canciones cantadas por éste señor no estuvo tan mal. Ya me gustaba, pero con éste concierto caí rendida a sus piés, que encanto de hombre.

El traje-joyero
Apapachando ñoras
Organizando el baile
Traje bola de disco

- Cafe Tacvba

Sigo preguntándome si esta es la banda que más veces he visto en vivo. El conteo de las tocadas aquí y acullá de los noventas (Estadio de Práticas, Riviera, ¿los vi en el LUCC?) es la parte que me confunde. En todo caso, esta es la quinta vez que me toca verlos en Austin, en igual número de lugares, siempre uno diferente. El caso es que los conozco bien, muy bien, y por eso se que son garantía de calidad independientemente de si me gusta su último disco. Ahora me acompañó Daniel, con quien ya los había visto antes. Siguen teniendo diseños minimalistas para su escenario, pero es claro que ahora le echan más ganitas a las luces, y efectos pequeños. Los cambios funcionan muy bien para poner el ánimo adecuado a cada parte del show. A diferencia de Mexico, donde tooodo mundo se sabe tooodas sus canciones, acá noté que la banda más bien conoce lo más nuevo. La otra diferencia es que a Rubén ya se le pegó lo tepoztizo por todos lados. No deja de hablar de la madre tierra, el agüita y elementos similares. Aplaudo su activismo, pero en una tocada el tono es algo monótono. Fuera de eso, ellos son cada vez mejores músicos y ya tienen unas tablas enormes en vivo. Son unos maestrazos. El setlist tuvo menos de lo viejo de lo que yo hubiera querido, pero no me quejo. Me encanta que el nuevo disco tiene una canción que me erizó la piel oir en vivo, eso es vigencia en mi libro. Hay que decir que por enésima vez me queda claro que Meme es la pieza musical más valiosa del ensamble, con todo y que la vibra de Rubén es fabulosa y su voz indispensable. En fin, sigo sin arrepentirme de verlos en vivo, con todo lo que los he visto a través de los años. Creo que son y serán la banda más autobiográfica que tendré en la vida.


Los cabecillas
El chulo arbolito con todo y zopilote
Todos





28.8.13

La mudanza

Con todo y que nuestra mudanza todavía no acaba, dado que seguimos esperando nuestras cajas de México, creo que ya es hora de poner por escrito el chisme de la casa.

Gracias a que Niv se adelantó a Austin un par de meses, contactó a una agente de bienes raíces y estuvimos viendo casas listadas desde un mes antes de que yo llegara. Ya con esa información, decidimos empezar a ver opciones pocos días después de que llegué. Resulta que la segunda casa que vimos el primer día nos robó el corazón. Nunca entendimos por qué nadie había puesto una oferta por ella en varios días, pero aprovechamos el hecho y la pusimos nosotros. Los dueños la aceptaron y procedimos a la parte en la que se inspecciona la casa antes de negociar la compra. Mi maridito querido salió de la ciudad una semana y media, así que yo tuve que ocuparme de la inspección. La cosa se puso emocionante cuando la inspección reveló que la casa se veía divina, pero que las tripas estaban en mal estado. La instalación electrica era viejísima y el aire acondicionado estaba moribundo, además de varios otros detalles.

Aquí empezaron unos días de locura, porque tuve que ensamblar documentos para la negociación y hablarle a varios reparadores para estimar costos. Niv me ayudó desde lejos, pero la tensión estuvo chula por acá. Gracias a que nuestra agente es un tiburón del negocio acabó logrando que nos ofrecieran más compensación de el mínimo que nos pusimos como límite para aceptar. Al final, yo tuve que firmar el papel que decía que comprábamos la casa mientras Niv volaba sobre el oceano de regreso.

Ya que nos dieron las llaves, tuvimos que proceder a comprar muebles a lo bestia y arreglar el aire acondicionado y la electricidad. Camas y aire a menos de 30 grados eran nuestros requerimientos mínimos para mudarnos. Afortunadamente encontramos recomendaciones de amigos que nos conectaron con el círculo de paisanos que hacen buena chamba y más barata que los no paisanos. Fueron dos semanas medio desastrosas y en chinga, pero eventualmente logramos los objetivos  y nos pudimos mudar. Aqui tengo que mandar un aplauso a nuestro buen Martin, que se rifó ayudándonos mucho con la armada de muebles de IKEA. Por cierto, también tengo que mencionar que IKEA es uno de las mejores creaciones del capitalismo moderno, AMO esa tienda profundamente.

A estas alturas, los tres disfrutamos enormemente nuestro nuevo espacio, aunque la verdad ya estoy desesperada porque lleguen mis cosas de cocina. eso de vivir con un comal, un sartén, una ollita y cero herramientas, ya me cansó. Esperemos que pronto llegue el cargamento.

En suma, creo que tuvimos una suerte enorme de encontrar uan casa tan bonita, tan pronto. Ya que quede lista con todos sus contenidos, prometo sacarle fotos y chismear más en detalle sobre la casa y el barrio como tales. Les dejo dos fotos que tomamos el día que nos dieron las llaves.

En la hermosa barra de la cocina-comedor-sala

Desde fuera.

17.7.13

Conciertos varios

DLD - Auditorio Nacional - Enero

Compré los boletos antes de saber que iban a estar en el Vive Latino, pero valió toda la pena porque se aventaron todo lo que uno hubiera querido oir. Seran todo lo fresas que quieran, pero sí saben rockear, y con la voz de ese hombre, yo los iría a ver hasta al Teletón. Tienen una fanaticada enorme, que no solo atascó el auditorio sino que cantó todas las canciones a voz de cuello. Un punto a destacar de la noche fue el sorprendente buen balance que hicieron para disfrutar su coronación en ese recinto junto con hacer un homenaje a su tecladista que había fallecido apenas unos días antes. La nota cómica la dio el bajista al que evidentemente se le pasaron las cucharas (no se sabe bien de qué) y que en algún momento celebró los nueve años de la banda levantando siete dedos... Soy fan.


The Cure - Foro Sol - Abril

Con todo y que los había visto el año pasado, y que ese concierto fue fabuloso, no podía dejar pasar la oportunidad de verlos en mi ciudad y en el foro sol. Nada, pero nada de nada nos podía haber preparado para la noche épica que nos esperaba. Como puse en facebook, Robert Smith tocó todas las que había que tocar, las que quisimos nosotros, y ciertamente las que quiso él, más las que nunca en la vida pensé que fuera a oir en vivo... y luego tocó otras tantas. Fueron casi cuatro horas y media de concierto. Entre que era su cumpleaños y que éste era el último concierto de esta parte de la gira, se sirvió con la cuchara grande. Por poco y nos mata de agotamiento, pero acabamos todos brincando y cantando en una final apoteósico. Una maravilla.



Rufus Wainwright - Auditorio Blackberry - Mayo

Éste señor ya llevaba años en mi radar, pero hace poco decidí hincarle el diente más en serio y caí totalmente rendida a sus pies. Hace una mezcla muy inusual música aparentemente sencilla pero en realidad muy interesante, una voz fantástica, y letras de honestidad brutal desmadrosa. Ave rara. El concierto fue en versión minimalista, el sentado al piano o tocando la guitarra si más acompañamiento. Mis padres y yo estábamos en sexta fila, así que lo gozamos todavía más. Es de esos que seguido cuentan anécdotas antes de las canciones y resulta siendo divertidísimo, además de encantador. Ya pasaron dos meses y yo sigo enviciada con él.



Peter Murphy - Museo Anahuacalli - Mayo

Éste fue el concierto de clausura de un festival de dos semanas, y el escenario no pudo ser mejor. El clima conspiró un poco y acabamos como pollos mojados, pero felices. El amo de la noche se pulió en el escenario con su voz de ultratumba, pero su ensamble de músicos metieron la pata varias veces y acabaron poniéndolo de malas. Me asombró lo variadito de su setlist, hasta se aventó varias de Bauhaus. Me asombra todo lo que me emocionó oir Ziggy Stardust interpretada por él. Las grandes canciones son grandes con cualquier voz, y con la suya, más.



Andrés Calamaro - Auditorio Nacional - Junio

Llevaba años y años queriendo ver a Calamaro, pero siempre me agarraba fuera y lejos del país. Decidí que esta vez no se me iba a pasar, así que aproveché el fin de semana largo que Leah y yo regresamos a la ciudad a terminar pendientes. Fue una absoluta sorpresa descubrir lo apapachoso que es ese hombre. Se la pasa la mayoría del tiempo haciendo homenajes a diestra y siniestra a toda clase de personajes, de Mariano Mores a Maradona, sin dejar fuera al estadio Azteca. Es muy simpático en los choros que se tira entre canciones, aunque también hay que decirlo, baila con la gracia de una pala mecánica. Troncazo. Nos regaló varias canciones de Los Rodriguez, pero ninguna de los abuelos, oh well. Cerró con una referencia muy emotiva a Cerati, via Soda. Una gran noche.