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5.8.12

Postales de Munich

Me alegra reportar que éste viaje hemos logrado ver a mucha gente, hasta varias veces. El clima nos ha dejado visitar varios parques y Biergarten, que son los mejores lugares para encontrarse con gente, en particular gente con niños. A estas alturas Leah ya ha peinado buena parte de los jueguitos del centro.

Los museos han estado menos visitados, pero entre otras razones está que mi adorada pinacoteca Moderna ¡está cerrada! Gracias a la visita de Acely logramos ir a una exposición temporal del pintor danés Vilhelm Hammershøi, a quien yo no conocía y que resultó muy interesante. También visitamos la vieja gliptoteca, cuyo edificio me gusta mucho. Tengo que reportar que mi hija ya es menos zen en los museos y que muestra interés en las dos primeras salas (¡mira su cola! decía ante tanta estatua desnuda), pero para la mitad ya hay que andarla correteando y amenazando. Lo peor es que cuando te sales apresuradamente porque ya está medio incontrolable, se ofende mucho y pide volver a entrar para ver los contenidos.

Leah se ha quedado varias veces con sus abuelos y siempre recibo un reporte excelente cuando vuelvo. Al parecer tiene doble personalidad y se convierte en un angel en cuanto yo no estoy presente. Lo mismo me han dicho en México. Mocosa infeliz. Está pocheando muchísimo dado que aquí habla inglés con mucha más gente, pero a veces hasta alemán mete. Algunos ejemplos son "te hit you Saba" (te pego Saba), "azul bitte" (azul por favor), "mamos a take a shower" (vamos a bañarnos)... y así. Ya tiene super dominado los "hallo", "tchuss", y "danke", al menos. No tiene empacho en soltarse hablando con personas x en la calle, todo en español, me la tengo que pasar traduciendo sus monerías. Al menos me mantiene practicando alemán.

Con el guapo Noah, en su punto de reunión anual
Cada quien su vicio
En el Hofgarten
Fascinada con sus tatuajes
Imitanto estatuas
Los que se pelean
Con mi adorada al final de su visita
Con la chamaquiza

11.7.12

Aterrizaje

Me alegra reportar que el vuelo transatlántico marchó sin contratiempos... bueno, salvo por los berridos furiosos que le provocó a leah tener que ponerse el cinturón del asiento en el despegue y el aterrizaje. Estuvo de buen humor todo el tiempo, muy emocionada con todo el asunto del avión, en particular con eso de tener su propia tele. Eso sí, cuando nos bajamos del segundo vuelo en Munich declaró "ya no mamos al avión".

La niña inmediatamente tomó posesión de casi la totalidad de el departamento de sus abuelos paternos. Desde hace una semana corre feliz por todos lados, riega las plantas, abusa del iPad de su savta, etc... muy encanchada. Nos llevó cinco días dormir la noche entera, nada mal, pero todavía estamos luchando por acabar de enderezar el horario. Se está durmiendo tarde y despertando idem. Ha comido entusiastamente cantidades industriales de pan y queso, aunque poco a poco se acuerda de comer frutas y verduras.

Hy fue su tercer día de guardería. En general se la ha pasado bien ahi, pero todavia llora mucho cuando la dejamos. La esperanza es que mejore la cosa para la semana que viene. No hay niños de su edad, así que veremos como sigue la cosa. Sigue hablando sobre todo español, pero cuando yo no estoy ya usa mucho más inglés que antes, nada tonta. Ya entendió que hay ciertas palabras muy importantes acá, así que si le pido dice "hallo", "danke" y "tchuss". Su savta le habla en alemán, así que de vez en cuando repite algunas palabras. Adquirió su primera palabra en ruso, al quedar prendada de unas matrushkas (ni idea como se escriba) de su saba.

Hemos logrado salir con algunos amigos y sus hijos. Eso de encontrar lugares con jueguitos y arena/piedritas en todos lados le encanta. También se ha hecho muy afecta a correr en el pasto y en cortar florecitas silvestres. Le encanta corretear mariposas y las saluda "hola malliposa, ¿como etas?, ¿mien?"

Los papás hemos logrado trabajar un poco y hasta logramos salir a socializar la semana pasada que hubo una celebración del instituto. Se porta ejemplarmente cuando está sola con sus abuelos. Si la berreada de las mañanas mejora, creo que podemos considerar la trancisión como un éxito. Justo a tiempo porque yo estoy a punto de abandonar a mi hija en su cumpleaños... ya les contaré.


"Volando" sola por primera vez
"Navegando" con su amiga Lisa

Brincando junto a un prado
Fascinada con el caballito
En el parque de "la casa"
Socializando con los colegas
La tuvimos que arrancar de ese horroroso pez de bronce en el centro, le encantó

31.8.11

Abuelos (Saba y Savta)

La parte del viaje a Munich que proveyó la mayor cantidad de placer por minuto fue aquella en la que Leah pasó tiempo con sus abuelos. Un par de veces a la semana, su savta Nani cumplió la heróica misión de quedarse con ella mientras yo me iba a trabajar. Varias de estas veces aprovechaban para ir a almorzar con saba Tuvia. También la sacó a pasear muchas otras tardes que me dieron unas horas de respiro muy bienvenidas. Hubo también algunos días en los que se fue a pasar un buen rato a casa de los abuelos mientras Niv y yo socializábamos como y con adultos.

Los reportes de ese tiempo fueron todos fulgurantemente positivos, lo cual confirma que los abuelos en general existen para hacer felices a los nietos. Nani le enseñó varias cosas, como a decir "Nein", su primera palabra en alemán (que me da tristeza reportar, casi ha desaparecido), a hacer bu bu bu con la mano y la boca tipo piel roja, a usar el iPhone como entretenimiento con la aplicación talking Tom (que hasta la fecha pide diciendo "mauuu"), y muy importante, a consumir pasta en el almuerzo con singular alegría.

No se si les conté, pero mi hija se transformó en un barril sin fondo en Munich. Pasó de comer entusiastamente sus frasquitos de papilla, a querer zumbarse el contenido de los platos de todos los adultos en el vecindario (incluyendo de los desconocidos de la mesa de al lado). Ya reconoce las cajas de pizza y exige que las compratamos diciendo "!isaaaa!"

Volviendo a los abuelos, tengo que agradecerles, entre muchas otras cosas, que ambos cooperaron bastante en la etapa en la que la muchachita quería caminar y caminar y caminar agarrada de las manos de algún adulto. Afortunadamente la etapa pasó rápido y ahora ya tiene más independencia para los pasitos, pero esos días fueron rudos, y ambos abuelos se rifaron dándole bastantes vueltas. Me reportan que también aprendió a prender la televisión con el control, aunque esa es una gracia que no puede practicar en nuestra casa, ya que no contamos con dicho aparato.

En fin, que extrañamos mucho a saba y savta y que estamos muy agradecidos con todas las cosas lindas que hicieron con y para Leah. Ella ha estado practicando cono decir Nani, y a veces le sale muy bien, desafortunadamente, nunca en el momento requerido frente a skype... seguiremos intentando.

El iPhone de savta

caminar caminar caminar

¿A donde apunta su dedito?, a la cocina

Interactuando con los controles remotos

En casa de savta

"Descansando" con saba

Excelentes cuidados, savta se empapa, y Leah como si nada

21.8.11

Encuentros

Una parte muy importante de la visita a Munich fue la oportunidad de encontrarnos con gente muy estimada. En cas todos los casos nos quedamos con ganas de verlos más tiempo, pero más vale un ratito que nada. Entre comidas, museos y cumpleaños, le dimos vuelo a la vida social. Supongo que en los años venideros habrá menos y menos colegas conocidos en Munich, por aquellos de la circulación académica, pero al menos podemos contar con los amigos locales de Niv, eso sí están más enraizados ahí.

Algunos encuentros los tuve yo sola con Leah y alguien más, y debo decir que requiere bastante concentración tratar de platicar con alguien mientras persigues a tu hija, o le sacas piedritas de la boca, pero igual valió la pena. Varios encuentros fueron en lugares con jueguitos para niños, que son abundantes en Munich y seguido están juntito a la cerveza.

La visita más importante corrió a cargo de Acely y Mark. Aprovechamos para barrer varios museos en Munich con ellos y de paso hicimos tour gastronómico. Leah tuvo unos días particularmente enloquecidos por esas fechas, así que Acely la bautizó como Miss Duracell... me alegra informar que es etapa ya pasó y ahora es un poco más fácil salir con ella. Disfruté mucho el tiempo que mis suegros se quedaron con Leah y pudimos pasear como adultos un rato, de vez en cuando hace falta.

Hubo una noche excepcional en la que salí con un par de jóvenes paisanos, ambos estudiantes, uno de la UNAM y otro de allá. Les logré seguir el paso hasta las 3:00am, momento en el cual ya no pude meas y me fui a dormir mientras ellos se siguieron a perseguir los bares que cierran en la mañana. Otra vez, fue bueno jugar a ser joven reventado un ratito.

Martin ayudando a pasear a leah

Mi cumpleaños en mi restaurant favorito en Munich (el ángulo es culpa del tripié)

Cumpleaños de Harry

Disfrutando la Pinacoteca con David

Por fin conocimos al guapo Noah

En el hogar campirano de los Rölle

Con mi adorada Acely

Noche de reven con los paisanos

Traté de sacar fotos con casi todo mundo, pero por supuesto hubo ocasiones en las que se me olvidó sacar la cámara y lo lamento mucho. En particular perdí la oportunidad de sacarle fotos a Dami y a Paula con su enorme panza, y también al clan Dufey-García. Ah, tampoco le tomé fotos a Michael, mi antiguo maestro de alemán, que ahora se convirtió en un entrañable amigo y con quien eché lavadero muy a gusto un par de veces (me dejó claro que mi alemán sigue vivo).

Fue gran cosa ver a tanyos amigos queridos y desde acá les doy las gracias a todos por los paseos y la paciencia.

16.8.11

Museos

Aunque me hubiera gustado ver todavía más, creo que haber visitado cuatro museos en Munich no estuvo mal (y a uno fuimos dos veces). Una vez más celebré mi cumpleaños visitando un museo nuevo (para mí), el de la BMW. El conjunto arquitectónico de la BMW, que tiene oficinas, fábrica, museo y showroom, es una de las partes más atractivas de Munich porque está pegadito al parque olímpico y juntos hacen un gran paisaje.

Interior del museo

Museo y oficinas

El museo, además de contener modelos históricos de autos y motocicletas, tiene exposiciones temporales. Nos tocó al suerte de ver varios carros de la colección en la que le pidieron a conocidos artistas plásticos que decoraran un auto. Encontramos a Calder, Warhol, Lichtenstein y varios más. me sentí un poco rara paseando por ese museo con una carriola McLaren.

Y pensar que ese fue un modelo muy popular en sus años

Colección artística
El museos que visitamos dos veces fue la pinacoteca moderna. Al grito de "los domingos cuesta un euro", aprovechamos para llevar a dos grupos de visitantes y para ver la coleccion de pintura que tanto nos gusta. Como se puede notar, hice uso extensivo del canguro. Funciona muy bien para que Leah de sus propias opiniones sobre las piezas.

Con los Blaue Reiter

Sofisticada siesta
Decidimos acompañar a Mark y Acely (su visita será reseñada en otro post) al Deutsches Museum. Fui a sabiendas de que me iba a dedicar sobre todo a perseguir a Leah, cosa que acabó ocurriendo, pero con la emocionante novedad de que justo ahi aprendió a subir escaleras. Buen lugar para semejante logro. Otra cosa que la entretuvo fue decir "¿aya?" cada vez que había algo remotamente parecido a un líquido. Nos divertimos mucho.


El cuarto museo también fue nuevo, pero ahi no tomé fotos. Se trata del museo de arqueología de Munich, que resultó muy disfrutable. La mitad está en remodelación, así que sólo vimos la parte que tiene vestigios romanos de la región. Nos entretuvimos un buen rato viendo un mapa del mundo de aquellas épocas, se extendía desde Inglaterra hasta Persia, todo de forma lineal.

Nunca me cansaré de ver museos en Munich.

14.8.11

Munich atrasado



Es claro que la vida me rebasó en las pasadas semanas y no pude postear en tiempo real desde Munich. De todas maneras no quiero dejar de reseñar nuestra visita al lugar de nacimiento de Leah, así que voy a organizar posts temáticos o algo así.

Por ahora les cuento que aprendimos mucho de éste viaje. Descubrí que después de seis meses en los que siempre tuve ayuda de alguna especie para cuidar a Leah, mi ser ya no está acosumbrado a corretearla y entretenerla 24 horas al día todos los días. Encima, justo en el mes y pico que estuvimos allá pasó de moverse en un radio de un par de metros a gatear a toda velocidad por todos lados y exigir que uno la agarre para caminar. Mi suegra me brindó una ayuda enorme, pero entre que ella tenía que trabajar y que tampoco es superman, pues igual acabé yo ocupándome de la muchachita la mayor parte del tiempo.

Pasé una semana de desconcierto al darme cuenta de que podía trabajar muy poco, y que mi cuerpo llegaba al final de los días francamente molido, pero una vez que me quedó claro que así iba a estar el asunto, pues me dediqué a aprovechar todo lo que Munich tiene que ofrecerles a los papás con niños, que es mucho. Visitamos mucho el parque con sus areas de jueguitos, varios museos, el zoológico, fuimos a nadar un par de veces, nos juntamos con otros niños a jugar, y salimos a comer mucha comida rica. Ella vió muy seguido a sus abuelos, lo cual era parte fundamental del plan. Todo esto trepadas en el maravilloso U-bahn. Alcancé a ver a casi toda la gente que quería ver, aunque a algunos los ví muy poco... ni modo.

Al final creo que le sacamos muy buen jugo a nuestro tiempo allá, pero ya me quedo claro que no vuelvo a organizar el plan sin asegurar de antemano algún tipo de guardería para Leah. Ya que organice las fotos, les platico más.

26.7.11

Seguimos transmitiendo

Traigo un gran atraso con los chismes y no me voy a acabar de poner al corriente hoy, pero más vale empezar por algún lado.

El clima ha estado muy indeciso aca en Munich. Pasamos de un agradable calor veraniego a días lluviosos, y de ahi a un frío que me hizo pensar en el otoño. Ya nos devolvieron un par de días soleados, pero ahora ya no confío en nadie. Por supuesto, las fotos se toman sólamente en los días buenos, no dejen que los engañen.

Hemos estado viendo amigos, saliendo con los abuelos, paseando por la ciudad, y bebiendo cerveza cuando se puede. Leah ya está otra vez super acostumbrada a su carriola, y si por ella fuera, nos la pasaríamos la vida entera en la calle. Le fascina. Ha estado pasando mucho tiempo con su abuela paseando mientras yo intento trabajar (a veces hasta lo logro).

La muchachita está cambiando tan rápido, que seguro se me va a pasar contarles varias novedades. Entre sus nuevas expresiones está la de decir "ño ño ño" mientras sacude la cabeza de un lado a otro. A veces significa genuinamente "no", pero otras significa que sabe muy bien que no debería estar metiéndose algo a la boca... y se lo mete de todas maneras. Pasó de un día para otro de degustar sus papillas alegremente, a decidir que la comida interesante está en los platos de los adultos. Cada vez que tenemos comida enfente, ella mira nuestros platos con codicia y dice "mmmmhhh", tenga o no tenga hambre, es una cuestión de principios. Hasta ahora no le ha dicho que no a nada que le hemos dado a probar. Se ve que es de criterio amplio ella. También un buen día, la agarramos parándose sin agarrarse de nada a media sala. Cada vez dura un poco más parada y cada vez quiere caminar más agarrada de nosotros. Lo malo es que es muy difícil pescarla con la cámara. En la siguiente entrega les acabo de platicar sus nuevas gracias.

Estrenando lentes

Su primer desfile del orgullo gay

Muchos Drorys

Feliz sobre Moldi

Tratando de robarle cerveza a Baptiste

Encantada con las piedritas en el Hofgarten

Visitando a los amigos campiranos

21.12.10

Despedidas

A pesar de que ahora me encuentro en un paraiso tropical, prefiero hacer las cosas ordenadas y sacar pendientes. Vuelvo su atención a climas glaciales.

Tuvimos varias comidas de despedida con grupos pequeños de gente y una reunión oficial en un bar que siempre nos ha gustado mucho. En principio me hubiera gustado hacer lo propio en mercados navideños, pero Leah se enfermo la última semana y aparte cayeron cantidades bárbaras de nieve. Yo alcancé a visitar brevemente un par de mercados, pero ni de lejos como me hubiera gustado. Gracias a todos mis amiguitos por acompañarnos esos últimos días. Los voy a extrañar mucho queridos.

La última semana y pico la pasamos en casa de nuestro amigo Martin, que andaba (anda) de vago en Australia. Como Leah se enfermó, la generosidad de Martin acabó siendo providencial, porque así la pobre se pudo quejar y dormir mal sin estar molestando a nadie mas que a sus papás. Miles de gracias a Martin por el super paro que nos hizo.

Y bueno, la salida del país no fue sin contratiempos. Nos tocó el principio del desastre aeroportuario que tiene asolada a media Europa. Por fortuna, la solución en nuestro caso fue volar via San Francisco en lugar de via Frankfurt. Llegamos 10 horas más tarde de lo planeado y en calidad de trapos, pero viendo las historias de estos días, nos fue bien. En ese momento, agradecí más que nunca el pasaporte alemán de Leah, porque si no no hubieramos podido hacer tránsito por gringolia. Por cierto, por primera vez me sacaron de quicio los agentes de seguridad del aeropuerto. Esos cruces están alcanzando niveles estúpidos de necedad.

Aca va la crónica en fotos de nuestros últimos días en Bavaria.
Adios Harry

La mutsy aguantando el temporal

Los papás y sus bebés

Mi monstruo comegalletas

Gabriele sabe lo que es bueno

Adios amiguitos

Los voy a extrañar

Mis queridas compinches

Mercadeando con Remco

Leah se despide de la cerveza bávara

Leah aprovecha la comodidad del lounge de Lufthansa