9.2.12

Austin en trío

Tanto Niv como yo asistimos al congreso de invierno de la Sociedad Astronómica Americana (AAS), que éste año fue en nuestro adorado Austin. Como ese es el único congreso (que yo sepa) que tiene guardería adosada, decidimos ir en familia. Nos tocó un cuarto de hotel muy alto, desde cuya ventana se podía ver todo el flanco sur de la ciudad. Desde el primer día Leah aprendió a subirse a la ventana a ver a "Otin".

La reunión fue, como de costumbre, agotadora. Leah se quedó bien en la guardería, sólo lloró un día. Nosotros nos dedicamos a platicar con toneladas de colegas y a tratar de saludar a toneladas de cuates. Fui a pocas pláticas, sobre todo a plenarias, pero alcancé a ver un buen número de posters. Nos turnamos para salir a bares y fiestas. Por unas horas me volví a sentir un adulto normal. La parte más ruda fue el último día, en el que tanto Niv como yo presentábamos posters. Por cambios al programa, acabamos parados frente a nuestro poster ¡seis horas!, sin comer y con tráfico continuo. Nunca había acabado tan cansada en una de estas reuniones. Nos desquitamos yendo a cenar con amigos a Madam Mam's. Mhhh.

Niv tuvo una reunión de dos días después de la AAS. Leah y yo usamos ese tiempo para pasear y ver gente (y hacer shopping discreto). Fuimos con Jocelly y el pequeño David al campus, donde encontramos a Amy un rato. La tarde estuvo esplendorosa y aprovechamos para tomar montones de fotos frente a la torre. Ese día fue el cumplemés 18 de Leah, así que la celebramos en forma llevándola al Crown & Anchor. El día siguiente lo pasamos con Katelyn, y después con Daniel, Jocelly y David. Disfrutamos mucho del esplendoroso parque en townlake, sobre todo porque el día estuvo fabuloso. Cerramos el sábado visitando la casa de Mike y Barbara (aunque ella no estuvo). Torben se portó como todo un caballero y dejó que Leah usara todos sus juguetes. La hermosa Inajara se portó como un verdadero ángel.

El domingo desayunamos con nuestro querido amigo David, que vino junto a sus suegros. El plan era que Niv se quedara con Leah mientras yo iba rapidísimo a un mall a hacer todas las compras necesarias. Los amabilísimos padres de Audra se ofrecieron a llevarme a un mall cercano, pero cuando llegamos, notamos que estaba medio desmantelado. Para mi enorme suerte, ellos viven cerca de un mall muy grande así que me pudieron dar aventón hasta allá. Mi idea era regresarme en taxi, pero estas encantadoras personas insistieron en darme el tiempo necesario para comprar ¡y pasar por mi! Hice una especie de rally enloquecido en el que alcancé a comprar todo lo que quería y mis ángeles de la guarda me llevaron a mi hotel de regreso. Es lógico que las buenas personas vengan de buenos padres, pero aun así me impresionó su generosidad.

La tarde del domingo vimos a Karl, quien amablemente nos llevó hasta el fabuloso y lejano restaurante "The Salt Lick", que sirve un BBQ glorioso. Logramos juntar un grupo de unos 10, que es la mejor manera de disfrutar una comilona de ese calibre. Leah comió con un entusiasmo inusitado, a dos manos y de todo. Fue la mejor manera de cerrar nuestro viaje.

Alcancé a visitar todas las tiendas y todos los restaurantes que hubiera querido (mención especial a REI y Whole Foods). Todo gracias a mis fabulosos amigos que me llevaron y trajeron con todo y bodoque. En particular, la generosidad de Jocelly nos permitió tener asiento y cama para Leah, lo cual nos hizo la vida mucho más sencilla. Adoro a mis amigos y a ellos les tengo que agradecer que hayamos disfrutado y aprovechado tanto nuestra primer visita a Texas en trío.

¡Otin!
Las chicas en el reven
Echando la chorcha en el balcón
Leah conoce la torre
Encantadores Jocelly y David
Los chamacos
Celebrando el cumplemés
Katelyn y yo disfrutando Townlake
Leah en Texas
Difícil que todos vean a la cámara
La vez pasada había peor clima y la niña estaba en la panza
Como cambian las cosas en unos años
En el atasque
Amo ese lugar
Gran pose

6.2.12

Extras de la península

Ya para acabar de redondear los posts del año pasado... sigh.

Alcanzamos a ir a Cancun una tarde. El lugar nunca me ha encantado, demasiado fresa para mis gustos, pero es un hecho que se le puede sacar jugo a una visita. Fuimos al acuario, que aunque es chico, tiene buenos bichos y a Leah le encantó. Lleva dos meses obsesionada con la película de Nemo, así que sabía lo que eran todos los habitantes de las peceras y albercas. El otro lugar sobresaliente fue un restaurant tailandés que está a la orilla de la laguna. No sólo la decoración y el ambiente son espectaculares, sino que la comida estuvo fabulosa. En dosis moderadas, hasta me gusta Cancun.

Después de la costa nos fuimos a Mérida linda. Aprovechamos para ir a Uxmal y también a una de esas haciendas renovadas que hay cerca de la ciudad. Mérida siempre ha sido famosa por su buena comida, pero lo que nos tocó en esta hacienda merece clasificación aparte. Que cosa tan fabulosa. El lugar se llama Hacienda Xcanantun, y es sobre todo un hotel precioso, pero además tiene un restaurant excepcional. No se si tuvimos mucha suerte por elegir esta hacienda o si todas son así de buenas... ya me dieron ganas de hacer un tour gastronómico.

Los suegros gozando de la alberca
¡¡Ugaaa!!
Haciendo suyo el acuario

La versión viva de "Dodo"

De cabeza
Posando para papá
"Aquí toy"

29.1.12

¡Ruinas!

Durante nuestros días en la península de Yucatán, visitamos tres sitios arqueológicos: Tulúm, Chichen Itzá, y Uxmal.

Con Tulúm nos falló un poco el plan porque fuimos el día mas soleado y caluroso de todos. Lo bueno es que la zona es chiquita. Lo que más me gusta de la zona, es que después de visitarla uno se va a tumbar a la playa, que está plagada de buenos restaurantes y lugares lindos para nadar. Fue la única vez que Niv y yo nadamos juntos en el mar.

A Chichen fuimos de camino entre Puerto Morelos y Mérida. Cuando llegamos a la zona había una cola enorme. Optamos por irnos a comer tranquilos, y acabamos entrando en la tarde. Nos tocó una luz fabulosa para el paseo y las fotos, y la zona algo más vacía. cada vez que voy a ese lugar, hay más vendedores de artesanías y son más escandalosos. Ah, y cada vez se puede pasar a menos lugares... supongo que eso es bueno.

Con Uxmal todo salió a pedir de boca. Decidimos llegar a la hora de la comida, disfrutar el bonito restaurant junto a la zona. Entrar en la tarde cuando había poca gente. Alcanzamos a recorrer todo, hasta la parte alta, aunque Leah llegó hasta allá ya muy cansada. Entre meas la visito, más me convenzo de que es de mis zonas favoritas. Me encanta. Por cierto, juro que movieron todo el flanco de una pirámide 90 grados, las escaleras no estaban donde me las esperaba, para nada.

Caribe esplendoroso

Segunda vez que le tomamos foto en esa pirámide

Saludando a Kukulcan

Juego de pelota

¿Así o más pose?

Disfrutando una sombrita

Demasiada acción para la pequeña

Los Drorys

Me encanta esa pirámide

Cuadrángulo de las monjas

Correteando

¡Llegamos a lo alto!

... pero no de buenas

Le saqué mucho jugo al canguro

22.1.12

Puerto Morelos

Nuestras vacaciones de diciembre consistieron en volar a la península de Yucatán y encontrarnos ahí con mis suegros. Decidimos rentar un condominio en Puerto Morelos, que resultó ideal para nuestras necesidades. Frente a la playa, con una albercota muy cómoda, con vecinos pero nada molestos, al contrario. La casa estaba pegada a Puerto Morelos, pero no en el pueblo como tal. Leah resultó tenerle pavor al agua y al principio hasta a la arena. Supongo que es instinto básico suponer que uno se puede ahogar con tanto líquido alrededor. La fuimos convenciendo poco a poco de acrecarse al agua, y cuando estábamos a punto de meterla... se enfermó. No pasó de mojarse los pies. A la arena sí la perdonó, al menos.

Antes de que se enfermara, alcanzamos a llevarla a un fabuloso zoológico interactivo llamado Croco-Cun. Tiene muchos cocodrilos, y una cantidad asombrosa de víboras, pero también algunos peajaros, venados, changos y algunos otros bichos de tamaño discreto. Lo que lo hace especial es que el guía carga con una bolsita de comida adquirida en la entrada y le va dando a uno cosas para alimentar a los animales. Le dimos de comer a un par de monos araña, a varuos venados, y a otros bichos simpáticos. Hasta Leah participó en la interacción. Muy muy recomedable.

Con su traje de surfer

Cuando perdonó a la arena

Cuando nos dejó acercarnos al mar

Con juguetes todo es meas fácil

Tres generaciones

Besito

¡Que fríos son los cocodrilos!

Que dulces son los venados

Que simpáticos son los monos araña

20.1.12

Tiempos pre-navidenos

Como el atraso que traigo con el blog es brutal. Voy a tratar de resumir mi último mes y pico con fotos y poco texto.

Abajo encontrarán fotos tomadas durante el mes de diciembre en la época de posadas. Sí tuvimos posada del instituto, pero no saqué fotos. Descubrí que la navidad viene con tantos símbolos, que Leah no se pudo aprender la mayoría, creo que lo único que repetía sin cesar durante el mes era "¡ñata!". Debo hacer mención especial de su primera presentación escénica pública. Ella y sus compañeritos subieron al escenario acompañados de un villancico colombiano. Su misión principal era agitar una estrella en un palito y bailar. Me enorgullece reportar que lo hizo muy bien y de hecho fue la única del salón que bailó.

Fueron dos semanas de locura antes de salir de vacaciones. se me había olvidado lo cansado que es diciembre.


Supongo que son dos nochebuenas separadas, pero se ve espectacular la combinación.

En escena

Pescando en la kermess

Reunión familiar, con sus primos

Bailando con su pitufo llegado de Cuernavaca

Los guapos Noyola

Reunión con la banda de la primaria. Comimos riquísimo.

6.1.12

¡Feliz año nuevo!


Antes de empezar a ponerme al corriente, y aunque ya estamos entraditos en enero, quiero desearles un muy feliz 2012 a todos los lectores de éste espacio.

Aprovecho la hermosa foto de aquí arriba para aclarar una vez más que los mayas no predijeron nada parecido al fin del mundo para éste año. ¿Sabían que hay inscripciones mayas con muchas fechas en el futuro, incluyendo cosas dentro de más de cien años?