10.11.09

Malta

El pretexto que me llevó a Malta fue que mi marido fue a un congreso. En principio yo también iba a participar, pero las fechas de visita de mis padres me lo impidieron, cosa que les agradezco por que así me pude reventar a gusto con los colegas y no me tuve que levantar temprano ni soplar horas y horas de pláticas. Primera vez que viajo como esposa del doctor.

Me tocó volar a la isla con Air Malta. Cuando hicieron el primer anuncio, me pareció que estaba en italiano, pero para mi extrañeza, no entendía casi nada. Luego me di cuenta que algunas palabras sonaban como italiano, pero que el resto del lenguaje me era totalmente desconocido. Niv moría de risa cada vez que veía algo escrito en maltés, porque lo entendía casi todo, pero la mitad era por su lado hebréo (en árabe) y la otra mitad del lado latino (en italiano). El maltés es el único lenguaje semítico que se escribe con caracteres latinos y que es idioma oficial de la unión européa.

Lo primero que me llamó la atención del lugar, es que todos los edificios son del mismo color. Asi sean del megalítico y tengan 5000 años de edad, o sean departamentos en plena construcción. La cantera siempre ha sido la misma y por lo visto las leyes no permiten pintar las fachadas de colores. Hicimos la mayor parte de los paseos gracias a Max, que rentó un auto y que nos trajo del tingo al tango, a pesar de que nunca había manejado del lado izquierdo del camino. eventualmente nos habituamos a salir de las decenas de glorietas por el lado correcto.

La primera ciudad que tocó visitar fue la encantadora Mdina, que es una minúscula población amurallada (como el nombre árabe indica) que solía ser al capital de Malta hasta que los caballeros de San Juan se llevaron la fiesta a Valetta, la actual capital. Además de pasear por todas y cada una de las primorosas callejuelas del lugar, acabamos el día cenando en un fabuloso restaurant en el que la costumbre marca que uno lea el menú y ordene mientras toma un aperitivo en el bar, sí o sí. Nos atascamos y valió toditita la pena.

Al día siguiente hubo una excursión organizada a un par de sitios arqueológicos, que admiramos junto con otros 80 astrónomos. Los sitios que visitamos fueron los templos de Ħaġar Qim y Mnajdra. A pesar de ser "pequeños", son muy impresionantes por el enorme tamaño de las piedras que los componen y lo sofisticado de su construcción (para ser más viejos que las pirámides de Egipto y sin faraones que los ordenaran). Además están en una orilla de la isla con un paisaje árido que combina muy bien con el azul del mediterraneo. El toque raro lo puso la plataforma de perforación petrolera que estaba justo enfrente en el mar.

Ya formalmente de vacaciones (o sea, acabado el congreso) fuimos a conocer Valetta y las tres ciudades. Si el mapa no explicara las separaciones oficiales, sería imposible distinguir entre una población y otra. Esa parte de la isla está densamente poblada y construida. Aprovechamos para visitar el muséo arqueológico, que reune las piezas encontradas en los sitios megalíticos. No pudismos visitar la catedral de San Juan dado que los horarios de apertura de las iglesias en Malta son absurdos e imposibles de compatibilizar con el turismo. Más tarde nos perdimos entre los coquetos callejones de Vittoriosa, ciudad en la que estaban asentados los famosos caballeros. Es realmente placentero caminar por cualquier lugar de la isla, a pesar del ventarrón que a veces ataca. Una vez más, comimos riquísimo en un restaurant-bar al que nos llevó Victor, nuestro anfitrión maltés. No se cómo le hacen con tan poco espacio, pero logran producir bien vino en ese lugar.

Encontré un halcón maltés en Mdina
Callejoneando
Práctica escalera
Plaza de la mesquita (sin mesquita)
Ħaġar Qim
Esquina mexicana (había nopales por todos lados de hecho)
Mnajdra

No sabía que había co-catedrales (la otra co es la de Mdina)
Esculturas voluptuosas milenarias
Valetta detrás

¡Acabo de aprender a hacer panoramas!. Acá las tres ciudades desde Valetta.

4 comentarios:

Verde dijo...

La escalera claramente tiene dos funciones: Facilitar la serenata y facilitar el arreglo del tubo del drenaje.

Poc dijo...

La escalera me perturba, pero las fotos están padrísimas, se ve una clara intención del fotógrafo. Lo del idioma no lo entendí ¿que el hebrero es árabe? ¡qué tamaño de ignorancia, virgen santa!

Martha dijo...

La foto panorámica está padrísima

Eva dijo...

Tío: el hebreo no es árabe, pero ambos son lenguajes semíticos que provienen del arameo, y por lo tanto son cercanos, aunque se escriben con alfabetos distintos. Según entiendo, el hebreo moderno ha adoptado muchas palabras del árabe, sobre todo para usos coloquiales.