25.2.09

Aventuras vecinales

Ahi tienen que hoy llego a mi edificio de la chamba y en cuanto abro la puerta noto que apesta a quemado y que hay mucho humo. Mientras trato de abrir la puerta para sacar el humo recibo una llamada de mi amiga Jenny desde Mainz. Me da mucho oirla y quiero platicar con ella, pero le tengo que decir que estoy en el proceso de averiguar si hay un incendio en mi edificio. Subo a mi departamento a dejar mis cosas y junto con Jenny decido que tengo que hablar con los vecinos porque mi alemán no da para hablarle a los bomberos.

Empiezo a tocar puertas en los departamentos donde vi luz y oigo ruidos, pero no me abren. Cuando por fin me abre alguien, se trata de una minúscula ancianita que lo único que dice es que esta enferma y que la deje en paz. Yo repito ansiosamente las palabras "humo" y "quemado", pero ella no se conmueve y me cierra la puerta. Por fin encuentro a un joven vecino (el único más joven que yo en el edificio, los demás están para museo) que habla algo de inglés. Casi ni le tengo que decir el problema, el mismo nota la peste en el pasillo. Inmediatamente partimos a tocar puertas y tratar de encontrar la fuente del humo. Todos los vecinos presentes abren tarde o temprano, declaran no estar quemando nada y se muestran preocupados con el asunto. Acordamos todos hablarle a los bomberos.

En el piso de hasta abajo, hay un consultorio médico y una tienda, ambos cerrados, asi que ahi ni tocamos. El servicio de emergencia le dice al vecino que espere afuera para alertar a los policias. Esperamos en la calle y le hacemos señas a la primera patrulla que se acerca, seguida de otra más y de ¡cinco camiones de bomberos!... y de más patrullas. Ambos nos vemos con cara de "¿que hemos hecho?". Le explicamos el asunto a los catorce bomberos, que toman el edificio por asalto. Apenas empiezan su búsqueda, cuando de la tienda cerrada sale un desaliñado señor mayor diciendo que hace poco quemó su comida y que el pancho es culpa suya. Los bomberos entran a checar su cocina y salen con cara de "otro imbecil...". Un vecino sale de la nada a decir que siempre es lo mismo, que ese señor siempre quema cosas, ¡yo ni sabía que ahi vivia alguien!. También me cuesta trabajo creer que un pedazo de carne quemada pueda producir tantísimo humo.

Total que conocí a la mitad de mis vecinos, a la mitad de los bomberos de la ciudad, y practiqué mi alemán de manera inesperada. Tengo también un excelente chsime radiofónico, pero ese lo dejo para mañana. Demasiados posts por hoy.

1 comentario:

Julia dijo...

Scary! I can't believe that burning food would make so much smoke to fool you and your neighbors into thinking there was a fire. I cook a lot, with my fair share of mishaps, but have never made much smoke so I can't imagine how badly their food was burned. :) I bet they got take-out.