15.2.07

Amargueitor wins

Desde la secundaria me ha caido mal el 14 de febrero. Nunca he sido anarquista, asi que igual participaba en los intercambios de regalo, pero nunca mandé tarjetitas o regalé dulces, aunque tampoco dejé de agradecer verbalmente el par de flores que me regalaron alguna vez. Yo si soy de los neuras que creen que es una celebración hueca animada estrictamente por el mercado.

Mi neura paso a ser casi repulsión en mis años gabachos. Los ejércitos de mocosos y mocosas caminando por la calle con el paquete flores-globo-chocolates-osito realmente me esponjaban, al igual que las cenas pinches de 150 dolares que se agotaban con semanas de anticipación. Pero la gota que derramó el vaso fue cuando vi la estadística de que cerca del 40% de las flores enviadas ese dia ¡son autoenviadas!. La colectividad hace sentir tan pero tan mal a las mujeres que resultan no tener "date" ese día, que acaban escribiéndose su propia tarjeta. Pura enfermedad social.

Ahora, encontré el paraiso. No escuché ni una sola referencia de nadie al famoso día, no vi ni una flor, ni un solo corazón o alguna otra melcochería oportunista. Eso no quiere decir que no existieran, no lo sé, pero al menos no salian por abajo de las piedras. Para acabar con la perfección, Niv se fue de chelas con un cuate, asi que pude disfrutar de mi radio en paz. Estando aqui, creo que hasta me puedo reconciliar con la fecha.

4 comentarios:

Martha dijo...

Pues si que es un acontecimiento que un 14 de febrero pase inadvertido. Ese dia y el 10 de mayo son los más ostentoso que existen. Qué suerte, porque acà, aparte del tráfico, hubo melcocha por doquier.

verde dijo...

Je je je je, creo el drama aquel tiene en efecto que ver con la edad.

Pero también me hace sospechar que cayera justo el 14... an fin, a mi tampoco me genera nada el dichoso 14.

kirsch dijo...

Yo tambien soy anti-14 de febrero! Asi que no soy el unico...

Eva dijo...

Los amargueitor somos bastantes, ¡el pedo es que los otros son legión! pero es moralmente necesario hacerle fuchi al día aunque estemos en la minoria.