22.3.08

Baños invernales

¿Qué mejor manera de pasar un viernes santo que en el agua?. Ya me había yo resignado a pasar mis vacaciones de semana santa sin ninguna novedad, cuando un amigo de Niv nos habló para invitarnos a uno de los baños más nuevos de Munich.

Primero tengo que explicar el concepto de los baños. En las épocas de calor, no hay necesidad de explicar la utilidad de un extendido grupo de albercas, pero durante el invierno es cuando resultan ser más útiles, y todo por la muy arraigada costumbre de meterse a un sauna para combatir las bajas temperaturas. Los baños son una costumbre muy arraigada aca, son altamente populares entre todos los grupos de edad y todos los tipos de cuerpos. Uno ve familias enteras, solteros solitarios, montones de parejitas y grupos de adolescentes, asi como cualquier otro tipo de grupo social. La parte peculiar para uno que viene de otro tipo de educación, es que al sauna solo se entra sin traje de baño y el sauna es mixto.

Yo soy de la idea de que es mucho más saludable tener una actitud relajada con respecto al cuerpo humano, la desnudez propia y ajena no debería incomodarnos y mucho menos en un lugar público con reglas tan claras y acordadas de antemano... si asi fuera la educación donde crecí, todo sería más fácil, pero no lo es y yo ya estoy muy grande para aprender trucos nuevos. Sencillamente me es imposible estar cómodamente sentada en pelotas enfrente de docenas de personas en pelotas y ni que decir estarlo enfrente de conocidos en pelotas... inconcebible. Por fortuna, resulté no ser la única persona con complejos, y por lo tanto pude mantener mi toallita enredada en mi ser todo el tiempo sin verme demasaido rara.

En las areas fuera del sauna, las reglas son iguales que en el resto del pudoroso mundo y entonces no hay incomodidades. El lugar al que fuimos tiene varias albercas diferentes, una típica, semi-olimpica para hacer ejercicio (helada la infeliz); una enorme con tobogán, cascaditas y una parte muy entretenida con corrientes que te arrastran; un par de jacuzzis para unas 10 personas; y la más extraña para mi, una alberca con agua caliente y ligeramente salada que esta al aire libre. La temperatura ambiente rondaba los cero grados y todo mundo feliz de la vida con el cuerpo sumergido hasta el cuello. En esa alberca tienen unos chorros de agua que caen desde arriba en los cuales uno se puede dar unos masajes muy a gusto. Nunca me hubiera imaginado que fuera tan placentero estar en el agua al aire libre durante el invierno. Por supuesto también tienen baños de vapor en los que uno puede entrar a curarse pronto de la hipotermia, en caso de que se presente.

Gran concepto ese de los baños, me arrepiento de no haber ido antes y espero poder volver pronto.

5 comentarios:

Martha dijo...

Concretamente ¿cuántas personas andaban con su toallita?

Julia dijo...

That sounds so delightful! Although the nakedness would take some getting used to for me as well...

Eva dijo...

Concretamente, unas seis o siete mujeres andaban cubiertas de un universo de 25 mas o menos. Aclaro que algunos hombres tambien andaban cubiertos.

Marcos dijo...

Yo fui a unas aguas termales en Budapest y te daban unos como taparrabos (una cuerdita con una toallita colgando). Te la amarrabas en la cintura con la toallita medio tapando el frente. Además tenían separados a hombres y mujeres.

Suena mejor la versión alemana... pero en Hungría, donde hay húngaras.

Uda dijo...

Los rusos también son aficionados a los baños, inclusive hay algunos que tienen pequeños salones para que tengas tus reuniones familiares y puedas comer mientras sudas...
Por cierto, yo nunca he ido.