11.11.07

Un buen día

Se que les debo varios chismes. Rápido les cuento que me fue muy bien de coloquio en el instituto. Fueron pocos, pero fueron los que yo quería ver y aparte no me atoré tantisimo con el español. Me siento mejor.

Para explicar algunas de las razones para mi buen día, tengo que explicar dos piezas de preambulo. 1) Deje un par de los boletos de soda aqui en México desde agosto porque no le vi el caso moverlos. Cuando llegué, inmediatamente pregunté por su paradero y mi familia entera contesto ¿boletos?, ¿cuáles boletos?. Peinamos la casa dos días y los boletos no aparecieron. 2) El sábado temprano fui a llevar el anillo de mi marido para que lo redujeran de tamaño porque le queda enorme, y cuando llegué a la joyería, abri la parte de mi cartera donde puse el anillo... y no había anillo. Vacié mi cartera, busqué por todos lados... no anillo. Por supuesto, me sentí el ser más estúpido del mundo, extraviando cosas importantes y caras.

Hoy, mi madre me pidió mi cartera para buscar el anillo por enésima vez, ¡y lo encontró!. Al parecer estuvo ahi todo el tiempo y yo estoy ciega. Unos veinte minutos después, mi madre tuvo un súbito ataque de memoria, y después de buscar en un escondite usual, ¡aparecieron los boletos!. Claro que no se trata de que los chamucos me hayan perdonado, sino de que en mi familia hay patologías para las búsquedas.

Ya con el humor francamente restaurado, partimos todos alegres hacia el muséo Tamayo para ver la retrospectiva del pintor que acaban de inaugurar. Tamayo es mi pintor mexicano favorito, asi que fue un agasajo ver ese conjunto de obras que en su mayoría viene de colecciones particulares o muséos de todo el mundo. Me sentí increiblemente afortunada por haber estado aqui para verla. Si no han visto la exposición, no pierdan la oportunidad.

De camino al muséo caminamos un poco por reforma y pudimos ver buena parte de la colección de calaveras que adornan los camellones (les debo fotos). El día estuvo esplendoroso, lo cual hizo de la caminata un verdadero placer. De ahi nos desplazamos hacia mi restaurant favorito donde nos dimos un atasque de de delicias como escamoles, sopa seca de elote, medallones con salsa de queso de cabra, y las fabulosas crepas de queso con salsa de mango y zarzamora... la gloria queridos, la gloria.

Mi hermano y yo cerramos el día viendo "luz silenciosa", cuya reseña les debo, pero que me gustó mucho.

Un muy buen día.

6 comentarios:

Marcos dijo...

Volvimos anoche de Monterrey.
El concierto de Soda estuvo espectacular. Nos clavamos hasta enmedio, hasta adelante. Quedamos como a 6 metros del escenario. La escenografia e iluminacion, increibles. Tocaron por casi tres horas. Obviamente faltaron muchas, pero es imposible cubrir todo.

Mejor conciert que he ido. Lo que te espera...

Anónimo dijo...

No es una patología familiar, hay duendes en la casa.
La sopa de fideos secos sabía igual a la de cualquier fonda.
La película es demasiado lenta.

Uda dijo...

¿Cual es ese glorioso restaurante?

Jocelly dijo...

el cardenal - no se me van a olvidar las crepas con queso y salsa de mango... qué delicia.
por cierto, hubiera sido muy chistoso si hubieras perdido el anillo de niv!

Eva dijo...

Aunque ya contestó Jocelly, pa que acabe de quedar claro: el cardenal... el restaurant de mis sueños.

v g m dijo...

El Cardenal... Pero... donde esta! como llego? ya estoy babeando y no parará hasta ir...

saludos y buen concierto


v g m